Chevantón: “Mi intención es seguir en la Primera división”

Por  0:30 h.

Chevantón ejecuta una falta en el amistoso de pretemporada ante el LyonA falta de tan sólo 48 horas para que una gran parte de los jugadores del Sevilla pasen los pertinentes reconocimientos médicos, el director deportivo del club de Nervión, Monchi, se desespera en la búsqueda de equipos para los jugadores con los que no se cuenta. Uno de ellos es Ernesto Javier Chevantón, que llegará a Sevilla el jueves. Le queda un año de contrato y atiende a ABC.

—Mi intención es la de quedarme, pero Monchi me comunicó que lo mejor era buscar una solución porque iba a tenerlo muy difícil. Y sí, me estoy haciendo a la idea de que me tengo que ir.

—¿Le sorprende?

—No, para ser sinceros, no. Casi tuve más lesiones que partidos jugados. Con lo que ha ocurrido en estos cuatro años, puedo entender la decisión. Lo que nadie puede poner en duda son mis ganas. No pude demostrar nada por las lesiones. Y eso es así. Empezaba a tener ritmo y otra vez roto… Me llegué a desesperar.

—¿Tendría un Chevantón sin lesiones sitio en este equipo?

—Por supuesto. No tengo dudas. Siempre hice goles, y la media en el Sevilla no es mala (casi un gol por partido y medio en la Liga).

—Pero la experiencia del Atalanta no fue muy buena, ¿verdad?

—¡Y también me lesioné! Ahí el problema apareció cuando echaron al entrenador, Antonio Conte, que fue el que me había solicitado. Lo destituyeron el 6 de enero y todo cambió; aparecieron algunas cosas raras.

—¿Qué cosas?

—Dejémoslo en situaciones extrañas.

—¿Y ahora?

—Pues ahora habrá que buscar equipo…

—¿En Italia?

—No, mi intención es seguir jugando en la Liga española.

—¿En Primera?

—Sí, en Segunda, no.

—He leído que el Nacional de Montevideo quiere ficharle, ¿es cierto?

—Sí, están interesados, pero no creo que sea el momento de volver. Tengo 29 años y entiendo que puedo seguir jugando en la mejor liga del mundo y, además, económicamente no están bien para pagar una parte de la ficha del Sevilla.

—¿Cree que será difícil llegar a un acuerdo con el Sevilla?

—No creo; si el Sevilla no cuenta conmigo me imagino que querrá que haya una solución.

—¿Estamos ante el culebrón del verano?

—¡Uff! Yo quisiera que se resolviera pronto y no tuviera que esperar al final del plazo de inscripciones. Sería también lo ideal para conocer al nuevo equipo y la forma de jugar.

—¿Y mientras tanto?

—Me entrenaré como si fuera el último día. De verdad, nadie puede tener dudas en eso. Mire, el año pasado, cuando estaba en pretemporada… pregúnteles a mis compañeros cómo era mi día a día. Entendí que una situación tan difícil no podía desanimarme. Incluso, recuerdo la tarde en la que marqué el gol en el amistoso ante el Lyon. Yo llevaba apenas unos segundos en el campo. Me puse muy contento y se lo dediqué al presidente, que había venido a vernos. Faltaban unos minutos para acabar el encuentro y cuando estábamos entrando en el vestuario se acercó Jiménez y me dijo: «Tu situación acá es la misma, el que te pone y te saca soy yo». Yo le dije que no había hecho nada, sólo marcar. Se lo comento para que sepa que yo era consciente de lo difícil que lo iba a tener.

—¿Qué tal con Álvarez?

—Bien, perfecto. En algunos entrenamientos coincidíamos en los rondos. Lo recuerdo de una forma cariñosa, incluso a veces se ponía a imitar el acento de los argentinos o de los uruguayos.

—El acento que usted podrá imitar es el italiano de su amigo Guarente.

—En las concentraciones con el Atalanta nuestras habitaciones estaban pegadas. Tenemos una buena relación. Seguro que le va a ir bien en el Sevilla. Los compañeros del Sevilla son muy buena gente. Drago me ha mandado mensajes, también Renato, Fernando Navarro, Adriano, que se quedó un poco triste cuando le dije que no contaban conmigo…

—¿Y qué le dijo él?

—Que no me preocupara, que el fútbol da muchas vueltas.

—¿Y qué piensa usted?

—(Se ríe). A esa no respondo.