Con la ilusión renovada de aspirar de nuevo a la Liga de Campeones

Por  0:30 h.

La victoria del pasado domingo ha afianzado una idea que ya estaba tomando cuerpo en los últimos días a tenor de lo oído en boca de jugadores y cuerpo técnico del Sevilla F. C.: volver a marcarse como objetivo alcanzar los puestos que den derecho a jugar la próxima temporada la Liga de Campeones. El empate y buena imagen ante el Barcelona, unidas a las victorias ante Valencia en Mestalla y Zaragoza han instaurado nuevos brotes de ilusión en el sevillismo, dentro y fuera del campo, en los que la idea de volver al objetivo inicial marcado por los dirigentes es posible. El propio Gregorio Manzano lanzó el mensaje tras lograr los tres puntos ante los aragoneses. «Ya se ve que el equipo quiere soñar con esa cuarta plaza y lo haremos hasta el final. Ha sido el inicio de esa escalada que esperamos llevar a cabo», aseveró el de Bailén. Más o menos en su misma sintonía se expresaron Perotti, Negredo o Escudé, fijando de nuevo el listón en lo más alto.

Pero la tarea de alcanzar al Villarreal, señalado ya como el rival a batir, no será nada fácil, si bien no es una idea descabellada si se tienen en cuenta diversos factores.

Un Sevilla en racha ascendente. El equipo sevillista acumula una racha de tres partidos consecutivos sin perder, que si bien parecen pocos, pinchazos engañosos como los de San Mamés o Vicente Calderón hablan a las claras de que Manzano ha dado con la tecla de un equipo que ya ha adquirido una identidad y una confianza en sus posibilidades que le pueden garantizar sacar adelante sus compromisos inmediatos.

El regreso del mejor nivel de varios futbolistas. Uno de los principales motivos de la caída sevillista a mediados de temporada fue el bajo rendimiento de varios pilares básicos del Sevilla de presente y futuro, así como, por supuesto, de la defensa. La recuperación total de dos puñales en banda como Jesús Navas y Perotti, lastrados por sus respectivas lesiones a finales del año pasado, han supuesto el regreso a una de las señas de identidad del equipo de Nervión, que tantos éxitos ha obtenido con el desborde y el centro de sus extremos. Ayer, sin ir más lejos, el primer tanto llegó con ambos como protagonistas. Pero lo más importante ha sido que, al fin, y gracias al regreso de Fazio, Gregorio Manzano ha encontrado una defensa de ciertas garantías que solucione el gran lastre del equipo durante toda la liga, los goles encajados. Cáceres vuelve a rendir como se espera de él, con constantes incorporaciones al ataque que dan una alternativa más al juego ofensivo sevillista, mientras que Fernando Navarro está rayando a gran nivel en los últimos dos meses.

El calendario más duro del Villarreal. El próximo duelo directo ante el Valencia, el propio Sevilla y el Real Madrid son las bazas con las que hacen números en el cuerpo técnico sevillista para recortar los nueve puntos que separan a ambos conjuntos. Por parte sevillista el choque en teoría más complejo será la visita del Real Madrid de Mourinho, aunque también hay una salida al siempre difícil feudo de Osasuna. Sin embargo, hay un dato que desequilibra más aún la balanza, el Villarreal está inmerso en la lucha por ganar la Liga Europa, algo que distraerá mucho la atención amarilla en la Liga. Sea como fuere, el duelo directo que acogerá el Sánchez Pizjuán el 23-24 de abril, será más que decisivo.