0-0: El árbitro no puede con el Sevilla

Por  19:22 h.

Sevilla FC: Jesús Navas se lamenta de una ocasión desperdiciadaEl Sevilla FC ha logrado un punto de su visita al estadio José Zorrilla pese a acabar el partido con nueve jugadores y no haber logrado imponerse al rival cuando ambos equipos estaban en igualdad numérica. Sin embargo, hay que hacer mención especial al protagonismo requerido por el colegiado del encuentro, Bernardino González Vázquez, quien ha expulsado de forma rigurosa a Federico Fazio y Luis Fabiano por acciones que bien podrían haberse quedado en simples faltas o ni siquiera eso.

Así, en el minuto 40 el vallisoletano Joseba Llorente se tiraba al suelo de forma clamorosa tras superar a Fazio, quien se ganaba la primera de sus tarjetas cuando la pedía para el piscinazo del delantero blanquivioleta. Poco después, al comienzo de la segunda mitad, un agarrón del central argentino al canario Jonathan Sesma le vale para marcharse a los vestuarios con la incredulidad reflejada en su rostro.

Mientras tanto, Bernardino seguía mostrando su evidente falta de criterio a la hora de sancionar las entradas de uno y otro bando. Si en el minuto seis advertía a Pedro López de que no siguiera empleándose con dureza –en el primer minuto lesionaba a Crespo para luego arrollar a Diego Capel—, Álvaro Rubio cortaba el balón con la mano sin problemas, y Llorente seguía tirándose y poniendo la pierna en el rostro de De Sanctis sin castigo.

De ahí al final a defender como se podía contra un rival con más efectivos, y para colmo de males el poste se interponía a lanzamiento de falta de Luis Fabiano, falta que por supuesto no fue sancionada con tarjeta pese a poder merecerla. Precisamente el delantero brasileño sería el siguiente en irse a vestuarios, éste por roja directa por desplegar los brazos en un salto junto a Alexis y que uno de ellos le pasara cerca del pecho.

El Sevilla no jugó bien, sin transición de juego de defensa a ataque y con muchos pelotazos, evidenciándose en ocasiones el bajo estado de forma de Keita o Fazio, pero no hay nada que objetar a un equipo que, con nueve y frente a un rival con once y un árbitro que mina la moral de los jugadores al castigar con dureza todo lo que no lo merece, salva los muebles y consigue por lo menos un punto.

Redacción

Redacción