La crisis también marca la política de fichajes

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Negredo, el día de su presentaciónA tres semanas de jugarse el ser o no ser equipo de Champions el próximo curso y de disputarse, también a doble partido, un título con el todopoderoso F. C. Barcelona, el Sevilla sigue sin acabar de perfilar la plantilla con el centrocampista organizador que necesita y que ha demandado Antonio Álvarez. A diferencia de lo ocurrido el pasado curso, y también en campañas precedentes, todo apunta a que esta vez no habrá inversiones estelares, ni siquiera parece que vaya a animar a ello los diez millones consignados en el haber por el traspaso de Adriano al Barça. El pasado verano, después de que el equipo de Jiménez acabase la temporada en tercer lugar y tuviese garantizada la participación en la máxima competición continental, el Sevilla invirtió casi 27 millones de euros (9 en Zokora, 3,5 en Sergio Sánchez y 14 en Negredo) para afrontar el curso, si bien el paso adelante con el ariete vallecano se dio a última hora, cuando faltaba poco menos de una semana para el comienzo del Campeonato de Liga. Eso ocurrió en una pretemporada en la que apenas se hizo caja con las salidas, pues con los los traspasos de Mosquera, Maresca y De Sanctis sólo se logró rondar los ocho millones en ingresos.

Dos años atrás sí fueron pingües los beneficios en las ventas, pues la marcha de Daniel Alves, Keita (ambos al F. C. Barcelona) y de Poulsen (Juventus) dejaron en caja sesenta millones de euros, aunque algo más de dos tercios de esa cantidad se reinvirtió en la llegada de Squillaci (7,3 millones), Fernando Navarro (6,5), Romaric (9), Acosta (9,6) y Konko (9,5), según reza en las cuentas del club facilitadas a los accionistas.

El mercado actual, y las cantidades que se barajan, es distinto al de hace dos veranos y al de hace un año, como lo evidencia lo poco que se está moviendo cuando ya hace dos meses que acabó la temporada anterior. Lo cierto es que la inversión sevillista se limita por ahora a los cinco millones y medio de euros apostados por el fichaje de Guarente, ya que Dabo —cuyas prestaciones hasta el momento invitan a pensar que su adquisición ha sido todo un acierto— ha llegado libre.

Mientras tanto el nombre de Cigarini sigue estando en el horizonte sevillista y su contratación se abordaría bajo la fórmula de cesión con opción de compra, nada desdeñable pues aminora los riesgos. Cabe recordar que por esa misma modalidad llegó en enero Stankevicius y que finalmente se desechó su fichaje.

De los «rivales directos» del Sevilla en el campeonato español, el que más se está moviendo es el Valencia, pero hay que tener en cuenta que se ha desprendido para hacer caja de hombres como Villa, Silva o Zigic y que la inversión en los Aduriz, Soldado, Topal o Ricardo Costa ha sido muy inferior a lo ingresado.

El Atlético de Madrid ha pagado doce millones por Filipe Luis, pues Fran Mérida ha llegado a coste cero del Arsenal y el resto son jugadores repescados de cesiones. Más significativo es que el Villarreal le haya ganado el pulso al Sevilla para hacerse con los servicios de Borja Valero, lo que sí le ha alterado su planificación.

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