1-1: Esto ya deja otra impresión

Por  23:12 h.

Sevilla FC: Poulsen y Keita buscan el remate en un lance del partidoEl Sevilla FC ha empatado su primer partido de Liga frente al Osasuna en un encuentro que empezó perdiendo por una nueva desaplicación defensiva que aprovechó Plasil y con una primera parte lamentable. Sin embargo, el equipo salió con nuevos bríos tras el descanso y la entrada de Duda –un disparo suyo al larguero cerró el partido— revolucionó el partido. Así, un gran pase del portugués al segundo palo fue aprovechado por Jesús Navas para igualar el partido al poco de salir de vestuarios, lo que dio comienzo a que se mostrara una nueva cara, casi olvidada, de equipo ambicioso, de los que saben jugar y quieren llevarse el partido porque son superiores al rival.

El equipo comenzó bien plantado rondando la portería de Ricardo, pero de nuevo la defensa lastraba al conjunto, con un Martí que no es lateral derecho, un canterano a pie cambiado, un proyecto de gran futbolista como Fazio que hoy no ha estado del todo fino y un Mosquera que cada vez está mejor, cierto, pero que en la jugada del gol pierde la marca sin darse cuenta.

Llegó el gol, y poco después un penalti innecesario de Poulsen –antes hubo otro más que posible a Luis Fabiano sin señalar— estuvo a punto de apuntillar a los de Nervión, pero ahí apareció –por fin—el ‘marqués de paradas’ sevillista para mostrar su especialidad ante los once metros.

Ya en la segunda parte el equipo era otro, Navas igualaba la contienda y el Sevilla empezaba a mostrar que podía llevarse el partido a poco que estuviera acertado. Además, se demostró que los cambios sirven para darle otro aire al equipo, y la entrada de Maresca –muy bien el italiano—daba mayor posesión y toque en el centro del campo y posibilitaba una mejor salida en los contragolpes, hasta el punto de que la presencia en el área osasunista era continua y constante.

Al final, tablas en el marcador pese al gran disparo al larguero de Duda –antes hubo otro espectacular zapatazo de Dady a la escuadra de Palop—, pero lo que importa es que este Sevilla que parecía desahuciado da señales de vida.

Redacción

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