Un cuatro de cuatro sin precedentes con premio

Por  9:50 h.

Sevilla FC: el delantero Luis FabianoAunque las sensaciones que ha dejado el juego y los resultados cosechados ante Almería y Murcia no inviten a apostar por que el Sevilla haga pleno de puntos en las cuatro jornadas que restan, sus opciones de alcanzar la anhelada cuarta plaza pasan casi exclusivamente por sumar ese doce de doce frente a Valladolid, Racing de Santander, Betis y Athletic de Bilbao. En la historia reciente del club de Nervión hay dos ejemplos de final con póquer de victorias, aunque en ambos casos ese sprint final no se viera coronado con un premio añadido.

Los precedentes que invitan a los de Jiménez a repetir la secuencia ocurrieron en la temporada 2001-2002, con Joaquín Caparrós en el banquillo y Roberto Alés en la presidencia, en la que el equipo, recién ascendido, acabó encadenando cuatro victorias tras ganar en San Mamés (0-1, gol de Gallardo) —con lo que conseguía el objetivo de la permanencia—, al Alavés en Nervión (2-0, con tantos de Víctor Salas), al Celta en Balaídos (1-2, con doblete de Toedtli) y al Villarreal (1-0, con gol de penalti del todavía delantero del Poli Ejido). Esos doce puntos no le dieron la sexta plaza ya que el Alavés venció en El Sadar en la última jornada, con polémica incluida, al celebrar ambas aficiones la victoria visitante.

Más llamativo aún fue el final de temporada del Sevilla de Juande Ramos en su primer año al frente del equipo. Encadenó siete victorias consecutivas —cinco de ellas en la Liga— desde la lograda en la prórroga frente al Schalke que le dio el pase a la final de Eindhoven. En el campeonato doméstico se impuso a la Real Sociedad en Anoeta (1-2, con tanto de Navas y Martí de penalti), al Getafe en Nervión (3-0, con goles de Pulido —p. p.—, Saviola y Luis Fabiano), a un ya descendido Málaga en La Rosaleda (0-2 y goles de Renato y Fernando Sales), Barcelona, en partido aplazado por la lluvia y correspondiente a la jornada 34 (3-2, con tantos de Daniel, Ocio, de penalti, y Kepa) y al Real Madrid, también en el Sánchez-Pizjuán (4-3, con goles sevillistas de Jesús Navas, dos de Saviola y Luis Fabiano).

Este último partido quedará para siempre en la retina del sevillismo no sólo por lo espectacular del juego y sus goles —el equipo tuvo que <CW-7>remontar un 0-2 inicial con tantos de Baptista y Beckham— sino por el pasillo que le hicieron al conjunto de Juande por la consecución de la Copa de la UEFA por parte del Real Madrid de los Zidane, Roberto Carlos, los referidos Beckham y Baptista, y Sergio Ramos, que esa misma temporada cambió de bando por 27 millones.

La fiesta no se vio coronada con la clasificación para la Liga de Campeones, ya que el Osasuna no pinchó en El Sadar frente al Valencia y el Sevilla quedó quinto, igualado con los navarros a 68 puntos, cifra por cierto a la que no podrá llegar esta campaña ni el Atlético de Madrid. Por todo ello hay ejemplos cercanos de póquer de victoria, aunque sin premio final.

Redacción

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