De mirar a la Liga de Campeones a ver más lejos Europa, en un penalti

Por  0:30 h.

Minuto 85 de partido entre Sevilla y Levante, el colegiado Velasco Carballo señalaba penalti por un tibio agarrón de Javi Venta sobre Reyes. El empate a uno imperaba en el marcador y, tras un buen partido sin suerte en ataque, el once sevillista tenía la oportunidad de situarse en puestos de Liga Europa, igualar el goalaverge particular con un rival directo y poder mirar sin complejos a puestos europeos. La historia ya es conocida. Negredo asumía la responsabilidad y su lanzamiento, algo centrado, lo desviaba Munúa.

El pitido final sentó como un jarro de agua fría en la plantilla y en la grada. La sensación de que el último tren para la máxima competición continental de clubes se había marchado se palpaba en el ambiente. Y es que los puestos europeos, independientemente de que con los resultados de la jornada se sitúen a dos puntos (vencieron Athletic de Bilbao y Atlético de Madrid), se ven ahora con más pesimismo por la visita que el Sevilla tiene el domingo por la mañana en Madrid, para medirse a un Real Madrid que roza con los dedos el título de Liga.

Todos los encuentros hay que disputarlos, pero a nadie escapa que puntuar en el Santiago Bernabéu no es nada fácil esta temporada. Sólo Barcelona, Málaga y Valencia han sacado algo del feudo madridista, en el que los azulgrana ostentan la única victoria de un equipo en Liga en Chamartín. Por tanto, el Sevilla deberá rozar la machada para lograr algo positivo en la búsqueda de su particular objetivo esta temporada.

En una liga tan competida, y restando cuatro jornadas para el final del campeonato, dejarse tres puntos en el camino pone en clara inferioridad a los sevillistas sobre los muchos aspirantes a las plazas europeas que están en juego. El calendario no va a ser nada fácil y los ánimos, tras dos varapalos seguidos, tienen mucho que decir.

Tras el Real Madrid, dos citas a cara de perro ante el Betis y el Espanyol, y otra en la que el rival nos e jugará nada (Rayo), van a dictar si el Sevilla deberá ajustar mucho el cinturón la próxima temporada o no. Y es que, aunque ya se intuía que se iba a jugar mucho en el derbi de la antepenúltima jornada, con el resultado de ayer y la motivación extra que tendrá el Betis por tener su objetivo ya cumplido, el choque de la rivalidad sevillana va a ser decisivo.

Como se recordará, el propio presidente del Sevilla aseveró que no entrar en competición europea calificaría la presente temporada como un fracaso, y obligaría a una reestructuración y un nuevo plan de actuación en la dirección deportiva. Restar fichas altas e introducir a jóvenes valores con menos emolumentos.

Y todo, en esta Liga tan igualada, lo ha marcado un simple penalti. Si Negredo hubiera estado afortunado (o Munúa desacertado), el punto de vista sería más optimista e incluso la visita al Bernabéu se vería de otra manera. El propio jugador vallecano ejemplificó la trascendencia del error desde el punto fatídico, cabizbajo, serio y sin consuelo, salió del estadio con el ánimo por el suelo.