Del Nido: “Hacía tiempo que no veía un proyecto tan ilusionante”

Por  0:30 h.

—¿Por qué?

—Porque había que apelar en estos momentos, tras una campaña… digamos convulsa, al sentimiento más arraigado de una afición a sus colores, a su bandera…

—Apareció un actor argentino y repitió en varias ocasiones el término loco. No estaría Bielsa detrás, ¿no?

—Puedo asegurarle desde el cargo que ostento que ni por asomo se nos ocurrió pensar en Bielsa como protagonista indirecto de la campaña de abonados. Parecerá una perogrullada, pero al actor lo escogió Curro Gallardo, del grupo Imagen, que lleva siete años haciéndonos el spot publicitario.

—De Bielsa, por lo tanto, mejor dejamos ya de hablar…

—Mire, Bielsa fue una opción como también lo fue Javier Aguirre y vino Juande Ramos, o cuando pensamos en Luis Aragonés y se hizo finalmente cargo del equipo Antonio Álvarez. Nada más.

—En cualquier caso, parece que Bielsa no tiene muchas ganas de entrenar este año. Les ha dicho a todos los clubes que no.

—Yo no sé las opciones que ha tenido. Lo que sí le digo es que las conversaciones que tuvimos, tanto Monchi como yo, fueron distendidas, afables y profundas.

—Para terminar con el técnico argentino, una curiosidad. ¿Dónde se reunieron?

—En un despacho de abogados de Madrid de un amigo mío.

—Y de un entrenador pasamos a otro y no es Marcelino. Gregorio Manzano dijo antes de irse que le daba un aprobado en sus conocimientos futbolísticos. ¿Ha aprendido algo más en estos últimos meses?

—Bueno, yo no tengo el título de entrenador, si me lo sacara me daría un once, ¿no?

—¿Tuvo dudas a la hora de fichar a Manzano?

—Yo lo que le puedo decir es que teníamos pocas alternativas. Desgraciadamente Manzano no engarzó en la filosofía de trabajo del Sevilla.

—¿La presión?

—No, no creo que sea eso.

—Defíname la presión.

—La presión es lo que meto a esta sociedad desde que soy presidente. ¡Eso es presión! Un club que llevaba 58 años sin tocar pelo y que ahora ha ganado un título más que el Madrid en los últimos seis años. ¡Eso es la presión!

—¿Usted sabe vivir sin presión?

—No. No. Creo que es la clave del éxito en todas las facetas de la vida. Hay que creer en lo que se hace, hacerlo con el alma y poner la vida en ello, por muy pequeño que nos parezca. Y le digo otra cosa. Si uno no es capaz de soportar la presión no es bueno que la transmita.

—Por su experiencia de vida y por lo que está pasando será clave mantener esa filosofía de vida…

—(Se queda callado durante unos segundos, carraspea). Mire. El cien por cien de personas de este mundo que pasaran por lo que yo estoy pasando harían de topo y se esconderían en un agujero. Pero, sin embargo, disfruto de ser presidente, de mis seis hijos, de mi variada actividad profesional…

—¿Tiene fecha de caducidad Del Nido como presidente? Sé que en su entorno ha dicho que le gustaría estar ocho años más en el cargo.

—Yo le digo una cosa. Es cierto que todo el mundo tiene fecha de caducidad, pero yo no soy el presidente que más años ha estado en el cargo. Don Ramón Sánchez-Pizjuán estuvo 17 años, prácticamente me doblo. Y yo entiendo que ha sido el mejor presidente de la historia de la entidad. Eugenio Montes Cabeza estuvo cerca de doce años y también ha sido un gran presidente.

—¿Su intención es permanecer ocho años más?

—Ya veremos, ya veremos. Igual en vez de diecisiete años —lleva nueve— son luego quince.

—¿Se imagina un Sevilla en manos de un jeque?

—No.

—¿Por qué?

—Creo que nuestro club tiene una idiosincrasia distinta, una entidad que prefiere sufrir para pelear por los éxitos a que llegue alguien que nos gobierne.

—En Málaga están bastante contentos con los fichajes…

—Y eso es bueno para el fútbol. Primero, porque hay una inyección de dinero extranjero en un momento complicado; segundo, porque introduce competitividad. Ojalá el Málaga le quite los seis puntos al Madrid y el Barcelona la próxima temporada. Y, tercero, porque es una ciudad hermana y le deseo lo mejor.

—¿Lo dice de cara a la galería?

—Yo quiero que el Sevilla acabe tercero, el Betis, cuarto, y el Málaga, quinto. El que se lo quiera creer, bien, y el que no, allá cada uno con sus creencias.

—Usted negó en varias ocasiones que el Sevilla hubiera finalizado ciclo. Sin embargo, ahora no tiene ningún reparo en reconocerlo. ¿Qué ha pasado?

—En la entidad, y dado el periodo de éxitos que hemos tenido, nos ha costado asumir que se hubiera producido un fin de ciclo. Eso es una realidad. A lo mejor había que haberlo visto antes. Es posible. Pero los títulos nos impedían ver con claridad que se estaba produciendo ese cambio de ciclo.

—¿Cuántos jugadores le han decepcionado por su bajo rendimiento?

—Muchos, pero prefiero quedarme con los que nos han resplandecido, desde Dani Alves a Jesús Navas, desde Palop a Kanouté, Renato, Drago, Luis Fabiano, Maresca, Adriano… una variedad de jugadores que Dios quiera que en el futuro podamos volver a ver.

—¿Se puede repetir?

—Es muy difícil. Juntar a 16, 17 profesionales, porque no había más, de ese extraordinario nivel, como los que llegamos a tener en la Supercopa de Europa que ganamos al Barcelona, es muy complicado. Sinceramente, quitando al Barcelona, no creo que haya equipo que haya tenido esa capacidad. Era un equipo casi invencible. Repetir a unos jugadores así es casi imposible, pero en nuestra responsabilidad está el intentarlo.

—¿No percibe más ilusión en este verano que el pasado, tras haber ganado la Copa del Rey y haber quedado cuarto?

—Esa es la sensación que yo tengo. Hacía tiempo que no veía un proyecto así, tan ilusionante. Si tenemos acierto también en los dos fichajes que nos quedan estoy convencido de que vamos a dar guerra, vamos a dar guerra. Ya verá…

—¿Convencido?

—Este proyecto vuelve a ser tan ilusionante como el que construimos sobre la base de la primera Copa de la UEFA que ganamos. ¿Por qué? Por una serie de circunstancias; la primera, por el fin de ciclo del que no sólo hablamos sino que se ve con nuestros actos; la segunda, porque hemos fichado a jugadores de un perfil muy parecido al que nos trajo la gloria; tercero, porque el entrenador ha sabido transmitir ese optimismo que faltaba en el banquillo y ese compromiso de que es posible pelear, y cuarto, porque la afición requería de este sentimiento, de una nueva ilusión.

—Hablando de ilusión. ¿Por qué no promueve una acampada contra el Madrid y el Barcelona por los derechos televisivos?

—¿Cómo? Yo no creo en las acampadas como forma de reivindicar. Hay que buscar soluciones a través del diálogo.

—Pues no parece que esté sirviendo para mucho, ¿no lo cree?

—Le voy a decir algo. Yo estoy convencido de que el tiempo no sólo nos dará la razón, sino que el Madrid y el Barcelona serán los que promuevan el cambio en los derechos televisivos. Ya lo verá. En cualquier caso, sí que le digo que el mayor responsable de lo que está ocurriendo es el Atlético de Madrid. Históricamente ha sido el tercer club de España, sólo detrás del Madrid y el Barcelona. En el momento en que el Atlético diera el paso al frente José María del Nido se pone en el furgón de cola, y a su Sevilla, también.

—¿Qué le ha dicho Miguel Ángel Gil Marín?

—Comprenderá que al final no habrá otra medida para arreglar nuestro fútbol.

—¿Qué me puede decir de los clubes que entran en Ley Concursal?

—Pues que entiendo que no están compitiendo en las mismas condiciones con los que cumplimos con nuestras obligaciones. Mire, los que cumplimos estamos limitados con nuestros presupuestos que, siempre, cumplimos con el objetivo de presentar balance positivo.

—Una curiosidad. ¿Es el Sevilla uno de los acreedores del Mallorca?

—Sí.

—¿Por cuánto dinero?

—Por más de un millón de euros y por Martí.

—Vamos con otros nombres propios. ¿Le ha emocionado la decisión de Kanouté?

—¿Emocionado? Me ha gustado. Es un referente dentro y fuera de los terrenos de juego.

—Sin embargo, me han comentado que su precio, lo que tendrá que pagar el Sevilla por sus servicios, subirá en unos meses…

—Eso es algo que ya estaba previsto. Y me imagino que habla de seis meses de contrato, de enero a junio de 2011. Es cierto que podría aumentar su cotización de un 24 por ciento a un 48 porque lleva seis años residiendo en España. En cualquier caso, aún es discutible.

—¿Dificulta su renovación?

—Es evidente que dificulta dicha posibilidad. Pero hay que estar tranquilos. Dependerá de su estado físico o, también, claro, de si nos clasificamos para la Champions.

—Por lo tanto, un asunto en el que no hay prisas, ¿es así?

—Eso es.

—Más nombres. Fabricio Coloccini.

—Con lo que gana pagamos a cuatro futbolistas de los nuestros. Imposible.

—César Navas.

—Hemos preguntado el precio. No hemos hecho ninguna oferta. Mire, cuando viene de clubes poderosos económicamente se hace todo más complicado. Así que le digo que es muy complicado.

—¿Entonces…?

—No tiene que venir de un club de los grandes, podemos firmar a un búlgaro, a un rumano… Un ejemplo es Dragutinovic, que vino del Standard de Lieja. Le aseguro, y se lo puede preguntar a Monchi, que hemos barajado la posibilidad de fichar a un internacional húngaro que gana 80.000 euros. Al final lo hemos descartado porque deportivamente no era el adecuado, pero le puedo garantizar futbolistas interesantes sin tener que pagar tanto dinero.

—Por lo tanto, se abre el abanico. ¿Es así?

—Buscamos a un futbolista que haya jugado 150 partidos de primer nivel, que haya sido internacional con su selección, y o<CW-10>tra cosa más, no hay prisas. Marcelino le ha dicho a Monchi que no lo necesita para antes del 29 de agosto, que no hace falta que esté para la previa de la Liga Europa y para los dos primeros partidos de Liga.

—Del central al delantero. Valdez.

—Quedándose Kanouté, la llegada de un jugador de las características de Valdez (del Hércules) son mínimas.

—¿Tasci?

—Ni hemos preguntado por él.

—¿El Arabi?

—Ni siquiera sé quién es.

—¿Saldrá Romaric?

—El jugador sabe que la idea del club es que así sea.

—¿No se estiró mucho la cuerda en las negociaciones con el Trabzonspor?

—La oferta que nos hicieron no llegó a los tres millones de euros. Además, había otros conceptos que tampoco estaban claros. En cualquier caso, quedan más de dos meses para que se cierre el mercado.

—¿Koné y Tom de Mul?

—En el mismo caso que Romaric.

—¿Y Lautaro Acosta?

—El entrenador ha pedido verlo a él y a Armenteros, y luego decidirá.

—¿Usted qué piensa?

—¿Qué pienso yo…? ¿Le digo algo…?

—Dígame, dígame.

—En una de las conversaciones que tuvimos con Marcelo Bielsa nos comunicó que Lautaro Acosta era para él uno de los intocables. Estuvimos hablando sobre su situación en España y me dijo: «Yo lo he visto en 30 partidos en Argentina, sé cómo es y no quiero que se mueva».

—Cuanto menos, curioso. ¿No lo cree?

—Pregúntele a Monchi a ver si es verdad o no lo que le digo.

—¿Terminará renovando a Luis Alberto?

—Estoy convencido de ello.

—¿Ha recibido ofertas por alguno de sus jugadores?

—Sí, por algunos del filial, y por Negredo y Perotti hemos parado cualquier posibilidad de que nos lleguen propuestas. Nuestra idea es que los referentes del plantel no se muevan.

—El que sí se irá es Sergio Sánchez, ¿no?

—La operación en números está cerrada a expensas del reconocimiento médico y del OK del jugador.