Desde que se inició 2010 ha dejado escapar cinco puntos en el descuento

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Cinco puntos menos son muchos cuando los objetivos ligueros se suelen decidir por un estrecho margen y, algunas veces, por el pequeño detalle del average particular con un rival directo. Lo cierto es que el Sevilla del ejercicio 2009-2010 se está volviendo reincidente en su empeño de dejar escapar en los descuentos parte del botín casi conquistado. En esta temporada le ha pasado en las tres veces que ha acudido a la capital de España a disputar un partido de Liga y, a esas tres citas visitantes, hay que unir lo que le ocurrió cuando el todavía vigente colista visitó el Sánchez-Pizjuán, empate postrero que acabó por desencadenar la destitución de Manolo Jiménez.

Mientras en otras temporadas los descuentos fueron hasta «milagrosamente» favorables (recuérdese entre otros el conseguido por Palop en Donetsk ante el Shakhtar en la UEFA de 2007) en ésta no ha conseguido arañar punto alguno, ni poner eliminatorias a su favor pasado el minuto noventa.

La relación de descuentos frustrantes se inició con lo ocurrido en el Vicente Calderón en el primer encuentro disputado por el Sevilla en 2010. No supo aprovechar el equipo de Jiménez las debilidades de un Atlético entonces de capa caída y plagado de bajas a pesar de ponerse por delante con gol de Renato al filo del descanso. Las fatalidades se iniciaron al comienzo de la segunda mitad con el tanto del empate firmado por Dragutinovic tras un error previo de Squillaci (que acabó lesionado) y un remate de Forlán desviado por Palop que rebotaría en el serbio. La negra noche y el conformismo sevillista tendrían su castigo en el descuento tras una desaplicación inicial de Fernando Navarro y el tancredismo de la defensa en la falta posterior cabeceada por Antonio López.

Igualmente cruel para los sevillistas, aunque merecido por los méritos acumulados por unos y otros, fue lo ocurrido en el Bernabéu el 6 de marzo. La fortuna acompañó a los de Nervión con los goles de Xabi Alonso, en propia meta, y Drago (fueron los únicos disparos sobre el portal de Casillas), pero el castigo llegó una vez más en el alargue con el tanto postrero de Van der Vaart en el único error de un Palop inconmensurable esa noche.

El colista empata en Nervión

El tercer tropiezo liguero en el descuento llegó en Nervión ante el Xerez de Gorosito. Ganaba el Sevilla por la mínima gracias a un penalti transformado por Kanouté pero su más que flojo partido ante el colista fue penalizado con el tanto en el 91 anotado por el central Leandro Gioda. El mismo sirvió de excusa para el cese fulminante de Manolo Jiménez minutos después.

Al sustituto del técnico de Arahal le ha tocado sufrir en sus carnes esa misma frustración en Getafe. Al igual que en las anteriores ocasiones, nadie podrá decir que lo ocurrido pasado el minuto 90 en el Alfonso Pérez fuera injusto. El equipo de Míchel fue mejor durante buena parte del encuentro, hizo mejor fútbol y generó muchas más ocasiones que el Sevilla, lo que no impidió que éste estuviese dos veces por delante del marcador. Por ello ya era en cierto modo frustrante que los de Álvarez no hubiesen sabido administrar sendas ventajas y el notable partido de Luis Fabiano y Kanouté. Sin ellos en el campo llegaría un nuevo castigo y el quinto punto tirado por la borda en un descuento.

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