Displasia del ventrículo

Por  9:48 h.

Por su interés reproducimos el artículo que Carlos Macaya, jefe de Cardiología del Hospital Clínico de Madrid, escribe en la edición de ABC de hoy acerca de las dolencias cardiacas que pueden llegar a provocar la muerte repentina en los jóvenes, y que en el caso del futbolista Antonio Puerta lo mantiene ingresado tras caer fulminado el pasado sábado.

Principalmente hay dos causas frecuentes de muerte repentina entre los jóvenes de hoy en día. La primera es por arritmias cardiacas malignas, y en concreto por la fibrilación ventricular, que es cuando los ventrículos del corazón no se contraen y no se expulsa la sangre. La segunda es por hemorragia cerebral, pero la que nos ocupa es la primera que, según se ha documentado, es lo que le pasó a Antonio Puerta.

Las enfermedades cardiacas que producen este tipo de arritmias son generalmente hereditarias, como la cardiopatía hipertrófica. Lo que sucede es que hoy en día, con los ecocardiogramas que se realizan en los reconocimientos, se pueden detectar. Sin embargo, el problema es que hay otras enfermedades que son más difíciles de diagnosticar como la displasia del ventrículo derecho, el síndrome de QT largo, el síndrome de Brugada, etc., porque tienen pocos o ningún trastorno anatómico. Si el ecocardiograma que se le hace a un jugador es normal, éste puede jugar al fútbol, pero puede suceder que, como Puerta, tenga dicha displasia en el ventrículo derecho. Este ventrículo puede tener alteraciones congénitas y, dado que es mucho más pequeño que el izquierdo, sus alteraciones son más complicadas de detectar pues pasan más desapercibidas.

Para diagnosticar la displasia es necesario hacer unas resonancias magnéticas que no se suelen realizar y que son, generalmente y como hemos dicho antes, de origen hereditario. El tratamiento más efectivo es implantarle un desfibrilador automático (DAI). Se trata de unas palas que se colocan en el corazón y que se activan con una pila similar a las baterías del marcapasos. Este dispositivo es capaz de reconocer la arritmia y producir una descarga eléctrica. Por supuesto, esto excluye a Puerta definitivamente para la práctica del fútbol.

Con una actividad física importante se aumenta la actividad simpática, liberándose catecolaminas, lo que facilita el desarrollo de arritmias cardiacas. El chico había realizado dos carreras largas y por ahí le pudo venir el problema.

Cuando se localiza a un miembro de una familia que tiene este tipo de enfermedad es muy importante hacer un reconocimiento médico completo al resto para ver si son portadores de algunas de estas enfermedades.

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Redacción

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