Un duro mes de marzo que medirá las posibilidades reales del «nuevo Sevilla»

Por  0:30 h.

Luis Fabiano, Rakitic y Fernando Navarro felicitan a Perotti por su gol al SportingTras la convincente victoria ante el Sporting de Gijón, el Sevilla F. C. inició un mes de marzo que en gran parte va a medir las aspiraciones reales a las que se pueden encomendar la plantilla y el entrenador del conjunto hispalense. La goleada ante los asturianos no ha hecho sino corroborar que este equipo ha cambiado, que está en proceso de reconstrucción urgente que le está llevando a recuperar distancias con sus más inmediatos antecesores. Y es que la victoria ante el Hércules, así como el empate ante el Atlético, han cimentado un principio de solidez y argumento en el juego que se vio refrendado ante el frágil conjunto de Manolo Preciado.

Precisamente el encuentro del martes inició un mes de partidos en los que esa resurrección de una versión más acorde con las posibilidades sevillistas se verá puesta a prueba. La balanza definitiva que decantará si este equipo puede aspirar o no al milagro de volver a jugar la Liga de Campeones la desequilibrará una sucesión de rivales de enjundia, que se iniciará este mismo domingo en San Mamés ante el Athletic de Bilbao. El conjunto del sevillista Joaquín Caparrós se ha erigido como un equipo duro de batir, que se hace fuerte en su feudo y que tiene en Fernando Llorente a su arma más mortífera. El cuadro vasco es un rival directo en la lucha por los puestos europeos, por lo que el partido toma cariz de vital para seguir forrando un colchón de puntos que le siga elevando en la tabla clasificatoria y, de paso, ponga algo de tierra de por medio con sus inmediatos perseguidores. Ya ante el Atlético de Madrid el conjunto de Gregorio Manzano cumplió un buen encuentro, en el que los errores en defensa y la mala suerte le lastraron. Los primeros son el talón de Aquiles de este equipo que no anda ni mucho menos corto de pegada, pero que debe mejorar sin duda en un feudo donde los vascos se encuentran en su salsa y aprietan como en pocos campos.

Tras el choque ante los bilbaínos el Ramón Sánchez-Pizjuán acogerá la visita de uno de los mejores, si no el mejor, equipos del mundo. El Barcelona de Pep Guardiola exigirá una versión casi desconocida de los sevillistas, ya que los culés llegarán jugándose la Liga y con el fútbol que suele acostumbrar un conjunto al que tan sólo tres equipos han impedido que sumara los tres puntos en liza. Hace tres semanas este sería un encuentro para contar de antemano una derrota, pero la mejoría sevillista, fundamentada en su recuperación y presencia en el mediocampo con Rakitic y Medel, permite albergar esperanzas. El chileno y el croata solo han necesitado un mes para evidenciar que los Romaric, Zokora o Renato no eran suficientes para llevar la manija. El único aspecto positivo que puede sacarse de la eliminación europea del Sevilla, la ausencia de compromisos intersemanales, permitirá a Manzano recuperar efectivos y preparar a conciencia este encuentro. Algo que se repetirá hasta el final de la temporada.

Dicen que no hay dos sin tres, así que una semana después de medirse en duelo con el Barcelona, el conjunto sevillista rendirá visita a otro estadio difícil y bastante hostil en los últimos años, el de Mestalla. El enfrentamiento con los pupilos de Unai Emery será definitivo para seguir o poner el punto y final al objetivo inicial de jugar la Liga de Campeones. Al margen de los resultados anteriores de ambos conjuntos, todo lo que no fuera una victoria ante el equipo che dinamitaría cualquier opción de disputar la máxima competición continental, algo que ya a día de hoy se antoja una utopía.

Contra todos sus antecesores

El partido ante el Valencia pondrá fin a ese duro mes de marzo que debe afrontar el Sevilla, puesto que el fin de semana del 26 y el 27 será el último de la temporada que se destine a compromisos de selecciones internacionales. Sin embargo, alargando la vista por el calendario más allá de marzo se vislumbra que el camino hacia el objetivo no será nada fácil. No obstante, viéndolo desde el prisma positivo, las opciones para recortar diferencias con sus competidores dependerán del propio conjunto de Manzano. En las doce jornadas que restan desde hoy para la conclusión del campeonato liguero, el equipo sevillista debe medirse a todos sus antecesores en la tabla (Barcelona, Real Madrid, Valencia, Villarreal, Athletic y Español), además de aspirantes que suspiran por arrebatarle el puesto como Real Sociedad y Getafe.

Sea como fuere, la base de esa lucha por Europa está en la propia identidad del Sevilla, en ese espíritu siempre combativo de los jugadores que han forjado la historia reciente del club. La recuperación del mejor nivel de sus hombres, ya no sólo futbolístico, sino mental, será su propia garantía de éxito. Y es que la versión más alta de Jesús Navas, Perotti, Negredo, Kanouté o Luis Fabiano, acompañada de la mencionada consistencia en el centro del campo y algo de más contundencia en defensa, son ingredientes más que suficientes para superar ese exigente calendario de Liga.

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