En busca de un póker de campeones

Por  12:26 h.

ImageEl Sevilla encara las últimas cuatro jornadas con la vista puesta, de nuevo, en continuar la pelea por el título de Liga. Cuatro jornadas de infarto en las que tendrá que luchar tanto contra sus rivales en el campo como contra los que se juega el campeonato, jugándose al todo o nada el torneo de la regularidad. Además, hay que contar con el extra de motivación que pueden tener sus rivales de cada jornada en forma de maletines, pero este aspecto debe contrarrestarse por el hecho de tener a su alcance ser campeones una vez más.

Sin embargo, cuenta con una ligera ventaja con respecto a sus rivales: ya ha alzado una copa de campeón, este miércoles mismo. Cierto es que eso le puede pasar factura a los sevillistas, pero también les descarga de presión y ansiedad ante la posibilidad (ya desvanecida) de quedarse sin ningún trofeo. Por el contrario, Real Madrid, Barcelona y Valencia ya fueron eliminados tanto de la Champions League como de la Copa del Rey, por lo que sólo les queda la Liga como tabla de salvación… pero tienen a este Sevilla, calificado de “rodillo” por propios y extraños (precisamente por el técnico rival de hoy), como amenazador compañero de viaje y con ganas de hacer un pleno: un cuatro de cuatro en forma de póker que le dé 12 puntos para ser de nuevo campeón..

No obstante, los deseos sevillistas de ganarlo todo quizás recuerden a aquel dicho de “quien mucho abarca poco aprieta”, pero nada más lejos de la realidad. Los de Nervión han sido capaces de compatibilizar las tres competiciones en las que participaba con opciones de ganar las tres hasta el final. Una ya la ha ganado, por lo que encima ahora cuenta con el desahogo de un frente menos en el que batallar, y la otra competición que le queda, la Copa del Rey, no jugará la final hasta que acabe la Liga, de manera que se va a jugar el título en igualdad de condiciones con sus rivales clasificatorios.

Por su trayectoria, y por lo que ha demostrado, el Sevilla sólo tiene un rival: él mismo. Se quiera o no, el cansancio deja huella, y los hombres de Juande Ramos, después de meterse entre pecho y espalda 120 minutos agónicos (y triunfantes a la postre) en Glasgow, se marcó después más de 24 horas de celebraciones, por lo que sólo han tenido dos días para preparar y concentrarse en el rival de hoy. Factores a tener en cuenta, como lo es también que este equipo, que ha acabado con urgencias históricas, que es temido, alabado y respetado en todo el continente, sigue teniendo hambre, y al rival de hoy ya le ha ganado tres veces, le ha marcado nueve goles y está entrenado por un amigo.

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Redacción

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