El equipo agradece la creatividad

Por  10:20 h.

Sevilla FC: Maresca en un partido frente al MurciaMaresca, Keita, Poulsen y Renato. Cuatro nombres que van camino de ser los candidatos idóneos para protagonizar algún remake de la famosa entrega cinematográfica de George Roy Hill, con un nuevo título del estilo, «Cuatro hombres y un destino». Y todo porque a lo largo de la presente temporada han tenido un único objetivo: la conquista de un puesto en el primer equipo.

Pero saben bien estos jugadores que no ha sido sencillo. O mejor dicho, más dificultades han tenido los dos medios que pertenecen al perfil de «centrocampista creativo», Renato y Maresca. Así lo demuestran los datos de esta temporada, ya que estos futbolistas no han gozado de muchas oportunidades. Es una «guerra» interna: la creatividad contra la destrucción, ofensivos ante defensivos, o, como diría Maradona, «los que acarician la pelota frente a los que la manchan».

Así se respira en el seno del vestuario… pero también en la calle. Entre las críticas que recibe Jiménez se encuentra una muy clara, que se disfraza en forma de pregunta por parte de los aficionados: «¿Por qué Jiménez sigue contando con el doble pivote Poulsen-Keita?». Una cuestión repleta de subjetividad, aunque ahora, cuando el Sevilla se está jugando entrar en la Champions, llega el momento de sacar las estadísticas y saber quién tiene razón: si aquellos que quieren el juego que ofrece un jugador con calidad, o bien si la tiene el entrenador en su afán por colocar a jugadores defensivos.

Los números vuelven a salir a la palestra, por tanto, y lo hacen para darle la razón a los seguidores nervionenses. Toda vez que demuestran un dato esclarecedor, ya que el Sevilla consigue mejores números cuando juega con un medio creativo junto a otro destructor y no si el doble pivote lo forman un dúo netamente defensivo. La mezcla es una virtud.

Sin dupla Renato-Maresca

El conjunto nervionense ha jugado hasta en catorce ocasiones en Liga con una pareja formada por hombres destructores (en estos guarismos se incluye, además de a Keita y Poulsen, a Martí, que llegó a jugar, hasta su cesión a la Real Sociedad, por dos ocasiones en su puesto). Las victorias conseguidas con la citada clase de pareja son cuatro, mientras que las derrotas ascienden a siete, siendo tres empates el resto.

Datos fríos, pero que dejan más «helados» a los seguidores cuando se comparan con aquellos que se extrapolan si es un centrocampista de corte ofensivo el que se coloca en la línea de tres cuartos. Porque hasta 27 puntos ha conseguido sacar el Sevilla cuando Maresca o Renato han jugado al lado de Keita o Poulsen sobre el terreno de juego, siendo únicamente tres las derrotas en el debe y, además, todo ello en doce partidos.

Pero todavía hay más. Llama la atención algo muy peculiar y que refleja la idiosincracia del Sevilla actual: nunca han jugado juntos el italiano y el brasileño si no se contabilizan las veces que se ha usado el famoso «trivote».

Entre críticas y alabanzas

Mientras, el resto de las combinaciones que se han dado esta temporada obtienen distintos resultados. Esto ha supuesto un cisma entre la afición cuando se le pregunta quién quiere que sea la pareja de centrocampistas del Sevilla. Pero los datos son claros.

Keita-Maresca: La mejor pareja con diferencia. Cuatro victorias en otros tantos partidos así lo demuestran. Y ya no sólo los números, también les acredita la calidad en el juego que elabora el Sevilla cuando están sobre el campo. En partidos donde los nervionenses vencieron por goleada estuvieron ellos. En el recuerdo, el 5-0 ante el Zaragoza o el 4-1 del día del Getafe. Ejemplo claro de que creatividad y fuerza pueden (y deben) ir de la mano.

Keita-Poulsen: El dúo más criticado a día de hoy y el más usado al mismo tiempo. Doce encuentros han disputado ambos en esta Liga y con números más que cuestionables. Quince puntos ha logrado el Sevilla con el malí y el danés sobre el campo, repartidos en cuatro victorias y tres empates. Las cinco derrotas que restan no dejan en buen lugar a esta dupla, a pesar de la confianza depositada desde el primer momento por el propio Manolo Jiménez, ya que fue la que usó en su debut ante el Valencia.

Keita-Martí: Sólo dos partidos consiguió jugar el futbolista mallorquín en su puesto natural, pero no tuvo suerte. En esas únicas ocasiones tuvo como acompañante al mismo, Keita, y terminó perdiendo el Sevilla. Partidos con dolorosos recuerdos por cómo se produjeron las derrotas, como el día del Calderón (4-3 para el Atlético de Madrid) o el del Zaragoza (2-0 para los maños) hicieron mella en el Sevilla de cara a la Liga y no le valió a Martí para asentarse en el equipo.

Keita-Renato: Otro ejemplo que demuestra la importancia de jugar con creatividad. Tres partidos han coincidido ambos defendiendo el centro del campo sevillista y con resultados esperanzadores: dos victorias y una derrota, que fue contra el Deportivo de La Coruña, eso sí en el Sánchez-Pizjuán.

Maresca-Poulsen: Dos victorias por goleada (ante el Racing —4 a 1— y el Español en Barcelona —2 a 4—) avalan de nuevo al italiano, esta vez junto a Poulsen. Una derrota ante el Dépor, el único lunar en el curriculum particular de esta pareja.

Renato-Poulsen: Una apurada victoria ante Osasuna (2-1) y una dolorosa derrota ante el Getafe (3-2) son los números de esta dupla sin continuidad.

Así pues, resumen abrumador que muestra cuándo deja de ser el Sevilla la «máquina» bien engrasada que fue el año pasado. Aunque, a pesar de los gustos de cada uno, siempre quedarán los amantes del buen fútbol que se refugien bajo la frase de Jorge Valdano: «Ganar queremos todos, pero sólo los mediocres no aspiran a la belleza». Que cada cual juzgue.