Fazio-Trochowski, una pareja que no funciona

Por  0:00 h.

A veces los entrenadores pecan de exceso de confianza en las posibilidades que dos jugadores juntos les pueden ofrecer en su esquema táctico. Ayer, como ya hiciera en Hannover, Marcelino confió el eje del centro del campo a Fazio y Trochowski, una pareja tan singular como poco funcional.

El argentino sigue sin demostrar el por qué los técnicos siguen viendo en él a un mediocentro de contención, y con una buena salida de balón. El espigado jugador sevillista, ya sin el lastre de las lesiones como condicionante, no sirve para desempeñar las funciones que la demarcación requiere. Las pérdidas de balones y sus pájaras frecuentes en el transcurso de los partidos lastran el juego combinativo de un equipo que debe manejar los tiempos del encuentro según convenga en cada momento. Desde que Manolo Jiménez viera en Fazio a un gran mediocentro defensivo, primero las lesiones, y después las oportunidades de las que ha gozado han dado la razón a aquellos que demandan que el jugador argentino sea retrasado al centro de la defensa, su puesto teóricamente natural. Medel o Campaña han mostrado más criterio en un puesto de mediocentro vital para cumplir con el nivel de presión y robo del esférico que quiere imprimir Marcelino a su once.

Otro asunto es el papel de Piotr Trochowski en el eje de la medular. El alemán no termina de explotar como conductor del juego sevillista, a pesar de que ha tenido buenos minutos con el Málaga o la Real Sociedad. El conjunto de Nervión necesita de un manijero que controle los tiempos, que sepa dar el último pase y que imprima sentido y velocidad en la circulación de balón. En estas tareas el jugador de origen polaco no termina de resaltar, dando la impresión de que se trata de una necesidad coyuntural por la baja hasta hace bien poco del croata Ivan Rakitic. Una vez que el ex del Schalke alcance el ritmo de competición necesario para ser titular, todo hace indicar que Trochowski deberá encontrar otra ubicación, bien como segundo delantero, para aprovechar su buen disparo, bien como mediapunta izquierdo.

Redacción

Redacción