El fenómeno Dragutinovic

Por  0:30 h.

Drago se recupera a marchas forzadasTrabaja ocho horas al día para volver a ser lo que era, un futbolista importante en el Sevilla, con peso en el vestuario y con los galones suficientes para ser el jugador que pide Antonio Álvarez para la defensa. Dragutinovic, que llegó ayer de Espinho, un pequeño pueblo que se encuentra a sólo 30 kilómetros de Oporto, en Portugal, y que tiene una de las clínicas para la recuperación de lesiones ortopédicas deportivas más prestigiosas de Europa, se ha pasado las dos últimas semanas ejercitándose con un plan de trabajo sólo apto para futbolistas con una alta capacidad física, tal y como subrayaron miembros de dicha clínica, que prefirieron permanecer en el anonimato para evitar problemas con reconocidos deportistas que visitan, dicen, asiduamente dicho hospital. El futbolista del Sevilla supo de la clínica por el ex jugador del la Lazio y de la selección portuguesa Sergio Conceiçao, con el que coincidió en el Standard de Lieja. Y los frutos no han podido ser mejores, pues incluso puede caminar sin muletas, algo que no estaba previsto hasta mediados o finales de julio, como se puede leer en ABC de Sevilla.

El trabajo durante estas dos últimas semanas ha servido para darle movilidad a la pierna izquierda (tuvo rotura del tendón de Aquiles) y flexibilidad, con unos ejercicios específicos para el tendón y la cicatriz de la pierna dañada, todo ello, de nueve a doce de la mañana. Luego, a las dos y media, y durante dos horas, el futbolista se ha venido ejercitando en la piscina, mientras que, ya por la tarde, y sobre las seis, ha trabajado en el gimnasio, prácticamente hasta las ocho y media. Por fin, a las diez, el serbio ya estaba en la cama. Los familiares del futbolista lo acompañaron los cinco primeros días en un hotel cercano, pero luego, visto lo visto —la intensidad de la rehabilitación— decidieron marcharse a Bélgica.

Ahora, con el final de las sesiones de recuperación en Portugal, está por ver cuál es la decisión de los servicios médicos del club para seguir con la evolución, aunque lo más probable es que, hasta que no pueda correr, se siga recuperando en solitario y no con el grupo, que el que lunes comenzará el trabajo en Costa Ballena.

Aunque Dragutinovic no se quiere poner plazo para su vuelta, los médicos que han venido trabajando con él ven bastante probable que llegue en las mejores condiciones para jugar en septiembre, con el inicio de la Liga. «Yo prefiero no ponerme una fecha. Es mejor no trabajar con presión. Ya estoy caminando sin muletas y los fisioterapeutas me han comentado que voy adelantado, pero repito que sería un error decir que voy a estar para septiembre u octubre…», declaró Drago, que agradeció el apoyo de todo el personal de la clínica de Espinho. «Se ha hecho un trabajo formidable, muy intenso, pero que, sin duda, ha merecido la pena. Quiero volver a jugar con el Sevilla y haré todo lo que esté en mi mano para acortar los plazos», dijo. En este sentido, y tras la operación, que fue hace algo más de dos meses (26 de abril) en Finlandia, por el prestigioso cirujano Sakari Orava, se habló de un plazo aproximado de recuperación cinco meses, lo que le dejaría en el dique seco hasta finales de septiembre o principios de octubre. El doctor incluso, y en declaraciones ayer a este periódico, sostuvo que la gran mayoría de los futbolistas están de baja durante seis meses, a veces siete, pero que, en el caso del serbio, y tras revisarlo hace 20 días, se siente bastante optimista. «Dragutinovic se desplazó hasta Benalmádena, Málaga, donde yo veraneo, para que lo viera. Me sorprendió. Tiene muy buena pinta la recuperación. Es evidente que la fuerza física le está ayudando mucho. La gran mayoría de los futbolistas tardan medio año, pero con Dragutinovic no le escondo que podría estar para el inicio del campeonato, pues podría acortar el periodo necesario», dijo el cirujano.