Un final de Liga con la necesidad de aprender a ganar sin Kanouté

Por  0:30 h.

La lesión de Kanouté le aleja de los terrenos de juego 2 o 3 semanasSe esperaban como agua de mayo los resultados de las pruebas que determinarían el alcance de la lesión de Frederic Kanouté, que se produjo tras lanzar el penalti que supuso el 2-1 el pasado domingo ante el Real Zaragoza, y las noticias no fueron buenas para los intereses sevillistas. El ariete africano sufre finalmente una rotura fibrilar en el bíceps femoral que le mantendrá alejado de los terrenos de juego dos o tres semanas. La ausencia del malí supondrá un evidente perjuicio en los interés del equipo sevillista, que deberá afrontar al menos los partidos ante Mallorca y Getafe sin una de las referencias principales, si no la primera, en la elaboración de juego. Quedó comprobado precisamente el perjuicio que podría tener la baja de Kanouté ante los maños. En un choque dominado sin excesivos problemas, la lesión del delantero y su consecuente sustitución privó al Sevilla de un faro que le guiase en la maraña defensiva planteada por Javier Aguirre, que se hizo entonces dueño del balón y atosigó durante muchos minutos al equipo de Manzano. Ni Renato ni Romaric, este en los últimos minutos, ofrecieron el desahogo que el gigante francés ofrece a sus compañeros en la salida de balón.

Además, existe un dato a tener en cuenta a la hora de valorar la importancia de la ausencia del jugador en unos partidos en los que el Sevilla va a dirimir cual será finalmente el objetivo al que se verá abocado a luchar en la recta final del campeonato. El equipo de Nervión no sabe ganar sin él en lo que va de campeonato doméstico. Las cifras no engañan. En los seis encuentros en los que Kanouté no participó por problemas físicos sus compañeros fueron incapaces de llevarse los tres puntos en liza. El global arroja un total de 3 empates y otras tantas derrotas, con 6 goles a favor y 10 en contra. Así, el primer dato se remonta a la jornada 4, en la que Sevilla y Racing de Santander empataron a un tanto. Siete días después, en el encuentro que acabaría costándole el puesto a Antonio Álvarez como técnico sevillista, el Hércules, con doblete de Trezeguet, le derrotaba por 2-0 en el Rico Pérez de Alicante.

Si bien en las semanas posteriores se sucedieron las victorias, los empates, y las derrotas con el malí sobre el campo, la jornada 16 volvió a dar la razón a esta peculiar estadística. En el choque disputado en el Santiago Bernabéu, el Real Madrid se imponía por la mínima al Sevilla sin Kanouté en la convocatoria, a pesar de que el conjunto de Gregorio Manzano no cuajó un mal partido. Pero la peor racha sin el africano en las convocatorias se vivió en un período de tiempo muy similar al que va a tener este mes de abril alejado de los terrenos de juego al delantero sevillista. El equipo de Gregorio Manzano encadenaba tres choques sin conocer la victoria tras empatar en Riazor ante el Deportivo (3-3), en casa ante el Málaga (0-0) y caer derrotado en Santander ante el Racing (3-2). Tan sólo dos semanas después, ya en la jornada 25, el empate a dos en el Vicente Calderón refrendaba y ponía el último dato a esta extraña circunstancia.

Pero no todo son desgracias ante la ausencia del malí. En todos los casos expuestos anteriormente, los partidos en los que el malí retornaba a una convocatoria tras su baja por lesión fueron sinónimos de victoria sevillista. Además, en el resto de competiciones en las que ha estado inmerso el club no se ha repetido dicha estadística. Tanto en la Europa League, donde el Sevilla logró imponerse por 4-0 al Karpaty, como en Copa del Rey, con las dos victorias ante el Real Unión y el 0-3 logrado en Málaga, los compañeros de Kanouté lograron imponerse a su rival sin él sobre el terreno de juego.

¿La hora de Rodri?

Es la principal pregunta que ronda en el sevillismo a raíz de la lesión del delantero más importante de la historia del club ¿Es el momento de darle la alternativa a Rodri? Sin duda la cuestión no es baladí, pero las respuestas pueden ser de todos los colores. Por una parte está la lógica de que el sustituto natural, por posición sobre el terreno de juego, del malí es el ariete del filial. El menudo delantero está cuajando una gran temporada en el filial sevillista a las órdenes de Ramón Tejada, donde es el máximo goleador del equipo y de los cuatro grupos de la categoría. Ya ha acudido a varias convocatorias pero la presencia de Kanouté y Negredo ahora, y de Luis Fabiano anteriormente, le ha impedido gozar de las oportunidades necesarias para demostrar que hay futuro en el chaval, que ya ha debutado con la sub-21.

Sin embargo, también surge la duda de si Manzano posee la misma confianza en el jugador que tiene gran parte del sevillismo. El técnico de Bailén ya ha dado muestras de que no es muy amigo de tirar de futbolistas de la cantera, más si cabe contando con todos los efectivos con los que dispone. Cabe recordar que la enfermería sevillista solo cuenta con dos efectivos, el citado Kanouté y Guarente. Además, el preparador andaluz podría optar por darle minutos a hombres del primer plantel que no están contando con muchas oportunidades. Alfaro, desaparecido de las convocatorias, puede actuar perfectamente como segundo delantero, como ya hiciera en Tenerife, aunque parece algo descabellado que pase del ostracismo a la titularidad en una semana. Lo mismo ocurre con Acosta, cuyos problemas físicos le han impedido gozar de continuidad a lo largo de la temporada y no parece el sustituto más idóneo para el malí.

Por todo esto, la idea que toma más cuerpo es que Manzano recomponga su esquema y utilice a Rakitic como segundo punta o mediapunta, para aprovechar la calidad, el pase y la visión de juego del croata, además de su buena llegada a gol. Esto propiciaría la entrada en el mediocentro de hombres como Renato o Romaric, que si bien no atraviesan su mejor momento, cubrirían más sus carencias en un centro del campo bajo la guardia de Gary Medel. La caza al Villarreal arranca este sábado en Mallorca, y allí despejará dudas.