Tres mil kilómetros de horror

Por  5:00 h.

Se miran y agachan la cabeza; se escuchan y asienten; se percibe el nerviosismo… Didier Zokora, Ndric Romaric y Arouna Koné, en la ciudad deportiva del Sevilla nada más terminar el entrenamiento, forman una piña a través de ABC y recuerdan lo que era su país, Costa de Marfil, y en lo que se ha convertido con una guerra que no deja de aniquilar a su gente. Sufren, se deterioran, desangelados por la dramática situación de sus familiares y amigos, por una lucha que está destrozando lo que más quieren. A tres mil kilómetros de Sevilla se divisa el horror, la tragedia, la que cuesta ver en los informativos y para la que los tres protagonistas del equipo blanco piden más tiempo «para que se sepa la cruda realidad». Solicitan ayuda a la comunidad internacional para solucionar la grave situación que se vive en su país natal a raíz de los combates entre los partidarios del ex presidente, Laurent Gbagbo, y del mandatario electo, Alassane Ouattara, y apuntan, en una intensa y dolorosa conversación con este periódico, cómo están viviendo —en sus propias carnes, con sus familiares debatiéndose entre la vida y la muerte— la maldita experiencia.

«Tengo amigos que tienen buenas casas y se duermen en los pasillos, en la parte central de la casa. Si van a la cocina pueden caer muertos por los disparos y si van a sus habitaciones, pues lo mismo. Es doloroso todo esto. Están acorralados. Pueden morir acribillados», explica Koné con gesto contrariado. Las comunicaciones con el país son prácticamente nulas, pero sabe que cuatro de sus hermanos continuán en el país. Mejor suerte han corrido su madre y su hermana: «Han podido marcharse a Mali. Ahora, el problema, es que el país está cerrado por todos lados. Además, ¡cualquiera se atreve a salir a la calle!». Algunos lo han hecho y han acabado en la cuneta. Según datos de la Organización de Naciones Unidas, ONU, en la capital de Costa de Marfil, Abiyán —la ciudad más poblada, con más de 6 millones de habitantes— casi un millón de personas han tenido que abandonar sus hogares en la búsqueda de la paz. «La gente está sufriendo. No hay derecho», concluyó Koné, cariacontecido aún por lo que está viviendo en «mi casa».
También Didier Zokora, el ídolo de los niños en Costa de Marfil y conocido como el «maestro» —es el jugador que más veces ha defendido los colores de su selección— se atraganta para contar cuál es su parecer. Acaba de dejar la pelota en la red de los balones y tiene la mirada perdida. Está tremendamente amargado. Perdió a su hermano (Armando, que tenía 16 años) en Costa de Marfil y los recuerdos afloran en el mediocentro. «Me gustaría aprovechar para pedir apoyo a todo el que pueda ayudarnos; a la televisión, a la prensa, a los demás países, algo de dedicación con lo que nos está ocurriendo y que nos sirva para salir de una situación tremendamente complicada. No es justo que muera gente inocente, niños, personas que no han hecho nada malo…. Esta situación es dolorosa para todos», declara emocionado.

Ndri Romaric, nervioso, reconoce que ha pensado en ir a su país a buscar a sus familiares. «Se me ha pasado por la cabeza ir Costa de Marfil a buscar a mis familiares y mis amigos, pero sé que es una locura. No sabes qué hacer. Tengo a mucha gente allí… No pueden salir de las casas por miedo a que pueda ocurrir algo. ¿Qué hacemos?», se pregunta contrariado. Romaric reza todos los días a Dios, «antes de levantarme y al dormir para que sea bueno con ellos. Si tengo que hacer algo, que Dios me lo pida y lo hago, pero por favor que los proteja a ellos».

Roberto Arrocha

Roberto Arrocha

Redactor de Deportes en Diario ABC de Sevilla
Roberto Arrocha

@RarrochaR

Periodismo/Journalism (ABC) Profesor/Dr (Univ. Loyola Andalucía). ABP (SFC TV). Canario en Sevilla
@oscarvareta Hola, Óscar. A ver si nos vemos otro día en el campo del Espartinas 👍🏼👍🏼👍🏼 besos para tu niña - 22 mins ago