Cuando el Granada «asustaba»

Por  6:00 h.

Treinta y cinco años después, el Granada volverá al Sánchez-Pizjuán para jugar un partido de Liga en la máxima categoría. Será el lunes, a las 21:00 horas, en un duelo marcado por la necesidad del equipo entrenado por Fabri —es último— y con el recuerdo de lo vivido en la década de los setenta, en la que los Sevilla-Granada se llegaron a convertir en algo más que un duelo regional. Concretamente, el último envite se produjo el 22 de febrero de 1976 con la victoria de los locales por un gol a cero, toda una vida en la que los aficionados del Granada se han visto «obligados» a ver fútbol en categorías inferiores. Desde entonces se han dado multitud de acontecimientos en España, desde la primeras elecciones generales tras la etapa franquista hasta los avances en la era de la comunicación con internet, desde la celebración de un Mundial en España (en 1982) hasta ver a nuestro combinado como se convierte en el mejor del mundo (2010). Granada huele a fútbol. Y Nervión huele ya a un duelo que debiera servir para que el equipo de Marcelino García Toral vuelva a auparse entre los cuatro primeros.
A priori, no parece que debieran tener problemas los blancos en superar a los granadinos, pero, visto lo visto ante el Racing, conviene no confiarse. No obstante, y en este sentido cabe destacar un hecho absolutamente objetivo: de los trece encuentros que se han disputado en Nervión en la máxima categoría los locales han ganado once y se han empatado otros dos, es decir, ni el mejor Granada de la historia, tocado por el juego duro expeditivo, fue capaz de vencer en el estadio Sánchez-Pizjuán. De todo ello hablaron con ABC hasta diez protagonistas, todos, jugadores importantes en sus respectivos clubes. Por un lado, el meta sevillista Paco Ruiz, conocido como «Superpaco», que aún recuerda los momentos previos a un duelo ante el Granada. «En un partido que jugamos allí tuve que salir corriendo de mi área porque no paraban de caer botellas de Anís del Mono. Eran partidos especiales, algo impensable ahora con lo que ha sucedido con el Granada. Ganarles era una motivación especial», explica.
De forma parecida se expresaron Curro Sanjosé y Paco Gallego, resaltando el juego duro que a veces se veía. «Menos mal que Rafa Jaén se vino al final con nosotros; vaya patadas que daba… Él, con Fernández, con Aguirre, vaya fuerza que tenía… Tenían un equipo muy duro», sostiene Sanjosé. Por su parte, Gallego, no ha podido aún olvidar el juego del paraguayo Fernández. «Yo era duro, pero lo de Fernández era… Eso sí, cuando acabábamos éramos todos amigos. Me gustaban esos partidos. Se veía que tenían algo especial. El Sevilla-Granada de los años setenta eran duelos apasionantes».
Otro defensa, en este caso, Antonio Álvarez, sostiene que el Granada fue de más a menos en el sentido de la agresividad. «Recuerdo que en ese partido jugué como suplente. Yo firmé luego por el Granada. Ya era luego un equipo menos aguerrido».
Por último, y en clave sevillista, Rafa Jaén —protagonista en los duelos por haber jugado primero en el Granada y luego en el equipo de Nervión— bromea sobre lo acontecido. «Cuando fiché por el Sevilla le dije a los duros del Granada que a mí, ni tocarme, que había otros jugadores más importantes»
Los héroes del pasado del Granada —los últimos que le dieron la gloria a la afición granadina de ver a su equipo al más alto nivel— aún recuerdan emocionados los envites contra el Sevilla. Fernández sostiene que «cuando empezaba el partido yo ya tenía una misión: que Biri Biri no marcara. En ese encuentro creo que no lo hizo…», recalca entre risas. También los defensas Antonaya y Falito bromean: «Un día le día le dijo Aguirre a Fernández: «Deja pasar a uno que yo también quiero dar». El fútbol antes era más físico», explica Antonaya. Falito comenta cuál podía ser la clave de la rivalidad. «Unos años antes, en 1971, el Sevilla descendió ras perder con nosotros. Era normal que luego apareciera ese pique».
El hoy segundo entrenador de Vicente del Bosque, Toni Grande, entonces mediocentro del Granada, recuerda «que el Sevilla tenía jugadores muy técnicos. Estaban Julián Rubio y Álvarez. ¡Qué jugador más elegante era Antonio! Lo veías sacar el balón y se le notaba que era distinto.
Por último, el delantero Quiles se retrotrae y se emociona. Habla despacio. «Con Curro Sanjosé tenía unos piques impresionantes. Nos veíamos en la banda y dale que te dale. Pero éramos amigos, ¿eh? Por favor, dele un saludo a Curro. Nos echamos, seguro, todos de menos. ¡Qué partidos jugábamos! Claro que hay nostalgia». Han pasado 35 años…

Roberto Arrocha

Roberto Arrocha

Redactor de Deportes en Diario ABC de Sevilla
Roberto Arrocha

@RarrochaR

Periodismo/Journalism (ABC) Profesor/Dr (Univ. Loyola Andalucía). ABP (SFC TV). Canario en Sevilla
@oscarvareta Hola, Óscar. A ver si nos vemos otro día en el campo del Espartinas 👍🏼👍🏼👍🏼 besos para tu niña - 1 día ago