Gregorio Manzano, luces y sombras en su carrera

Por  11:25 h.

Manzano, con semblante serio, en un partidoEl nuevo técnico del Sevilla FC, Gregorio Manzano, es un hombre que se ha caracterizado por las luces y las sombras en su carrera como entrenador. Gran psicólogo de equipos con dificultades, su gran etapa la ha vivido en Mallorca, donde logró la única Copa del Rey que tiene en sus vitrinas el equipo bermellón (2002), y en el que estuvo a punto de clasificarse para la Champions League la pasada temporada, si no llega a ser por el gol de Rodri en Almería que metió al Sevilla en el cuarto puesto.

Este profesor de enseñanza secundaria, arrancó su carrera de éxito en Toledo, club al que estuvo a punto de ascender a Primera División. De ahí recaló en Valladolid, en el que se debutó en Primera División. Más tarde dirigiría a Rácing y Rayo Vallecano. En el 2002 recaló en Mallorca, donde se proclamó campeón de Copa del Rey para dar el salto a su único grande hasta hoy, el atlético de Madrid.

En el siempre difícil banquillo colchonero, donde fracasó sin poder clasificar al equipo para competiciones europeas. Encadenó otro fracaso en su siguiente club, el Málaga, en el que fue destituido en la jornada 18. Así, el 14 de febrero de 2006, tras la dimisión de Héctor Cúper, el Real Mallorca vuelve a contratarlo para que intente sacar al equipo de la última posición y le salve del descenso a Segunda división, objetivo que logró a falta de una jornada para el final de la liga.

Ahora llega al Sevilla FC con el mayor reto de su carrera. Luchar por lograr títulos de Copa y/o Europa League, y clasificar al equipo para los puestos que dan derecho a jugar la Champions League el próximo año.