Rakitic junto a su hija y la copa
Rakitic junto a su hija y la copa

Homenaje a Sergio Ramos y tirantez con Rakitic, el ídolo actual

El Sevilla teme que al final quiera agotar el contrato y salir gratis

Por  6:30 h.

Pese a que el Sevilla ultima en los despachos varias decisiones importantes respecto a su futuro más inmediato, casi todas las miras siguen recayendo en Ivan Rakitic, la estrella del equipo. La situación del croata se hace cada vez más incómoda en el club de Nervión, un tanto nervioso por el proceder del jugador. Las cartas están encima de la mesa desde hace muchos meses. Concretamente desde que el expresidente José María del Nido iniciara los contactos para la renovación del internacional croata en 2013. Ahí ya supo el Sevilla lo difícil que iba a ser la empresa de retener a su estrella, que finaliza compromiso contractual en 2015.

Tras arduas negociaciones en las que Rakitic pidió inicialmente una enorme rebaja de su cláusula de rescisión (de los 40 millones actuales a sólo 15) y un aumento suculento en su ficha (hasta alcanzar el tope salarial del que ya disfrutaron ídolos anteriores), el Sevilla, sabedor de que no podía tensar mucho la cuerda, accedió a muchas de las peticiones del croata. De tal manera que dijo sí al aumento del salario y aceptó bajar la cláusula hasta 25 millones, pese a que el hermano y representante de Rakitic se desmarcó a última hora con una pretensión surrealista: establecer un período de ‘oferta’ en el que el precio fuera sólo de 20 millones si alguien quería ficharlo antes del 1 de agosto, tal y como adelantó ABC. Pepe Castro y Monchi se negaron, obviamente.

La negociación pareció cristalizar en los términos más lógicos: ficha de casi seis millones brutos y una cláusula de 25 millones. No hubo firma pero sí aceptación verbal por parte de Rakitic, tal y como insisten Castro y Monchi, quienes destaparon el acuerdo en cuanto vieron que el comportamiento de Dejan, el hermano y agente, olía a chamusquina en forma de dar continuos esquinazos a las llamadas desde la planta noble del Sánchez-Pizjuán para rubricar el acuerdo en el papel. Los esquinazos continúan, el último hace tan sólo unos días, y en Nervión empiezan a crecer las sospechas de que la historia puede tener un final infeliz.

De Polster a Sergio Ramos

No es lo habitual en el Sevilla, que en las últimas décadas ha visto salir mal a muy pocos jugadores importantes. Polster (1991), José Mari (1997), Olivera (2002) y un tanto Baptista (2005), aunque éste fue eclipsado por la polémica de las polémicas: la venta de Sergio Ramos al Real Madrid, también en 2005. Precisamente ayer, nueve años después de su adiós, se le rendía tributo en el Sánchez-Pizjuán. Casualidades de la vida: el internacional español homenajeado por el Sevilla, con el que ha mantenido una relación difícil desde 2005, y en el Sánchez-Pizjuán, gran parte del cual le ha pitado sin cesar desde entonces, mientras que el ídolo actual, Ivan Rakitic, despierta cada vez más recelo entre los aficionados y en el club. Todos ven inadmisible la actitud del croata, con un discurso muy populista a lo largo del presente año que no se ha correspondido con su manera de actuar en el curso de las negociaciones. Hasta la pretemporada no tendrá (tendría…) un cara a cara con la hinchada. Por entonces se podría saber ya en qué equipo jugará y cuánto dinero ha dejado su traspaso en el Sevilla. Porque ese desenlace es el más probable.

El futbolista quiere jugar la Liga de Campeones y tiene buena sintonía con el proyecto de Simeone en el Atlético de Madrid (por Nervión intuyen que algo más que buena sintonía…). Hace cuatro meses decía esto: “Hay que llegar a un acuerdo que beneficie a las dos partes. No sólo es un tema económico, sino también deportivo y el cuarto puesto está muy lejos”. El Sevilla no jugará la Liga de Campeones, pero sí quiere dar ese salto con un proyecto ambicioso y ha atendido a las exigencias económicas del croata, a pesar de ser un tanto insostenibles sin los ingresos de la Liga de Campeones.

Si es el Atlético el club elegido por Rakitic (desde Madrid y Barcelona se insiste en que el Real y el Barça se han encontrado con un preacuerdo entre ambas partes), la situación tiene visos de no desbloquearse fácilmente. El conjunto rojiblanco, salvo ventas extratosféricas, no puede pagar demasiado por el croata. Un quiero y no puedo que ya le privó hace un año de Negredo. El Sevilla ya ha dejado claro que, sin renovación, apretará mucho ante cualquiera que quiera a Rakitic. El temor existente en el Sevilla es que, llegado el caso, el jugador apueste finalmente por no renovar, quedarse un año más en Nervión y firmar gratis por el club que quiera, con la consiguiente y suculenta prima de fichaje. Algo así vivió el Athletic con Llorente hace un año y el jugador acabó sin jugar. Y algo similar intuyó el Schalke 04 cuando tuvo que malvender precisamente a Rakitic al Sevilla por algo más de un millón, ante las negativas del futbolista a renovar. De momento el Sevilla se esfuerza en mantener una pose de tranquilidad. Rakitic ha pedido más tiempo… pero la pregunta es ¿para qué?