¿Qué imagen toca dar hoy?

Por  3:30 h.
Sevilla FC: Tristeza en algunos jugadores en el 3-0 de Londres

Ésa es la pregunta que rodea al Sevilla FC en la previa del partido de hoy. La cara que puede ofrecer el conjunto nervionense ha terminado por ser de lo más imprevisible. Puede ser la de un equipo que sabe a lo que juega, sabe lo que quiere, y asume su rol de derribar al contrario porque sabe que puede hacerlo y porque eso es precisamente lo que tiene que hacer, como ya hizo con Real Madrid o Valencia. Sin embargo, también puede salir obnubilado por su nombre, por lo ya conseguido o por el himno de Häendel que dará comienzo al choque y sorprenderse con que con poco que haga el rival le servirá para llevarse los tres puntos.

El motivo del estado actual del conjunto sevillista pueden ser varios o ninguno de los que se vienen a la cabeza. Jugadores acomodados, entrenador con una plantilla hecha a la medida de otro, las diversas contingencias que han rodeado esta campaña, las reiteradas bajas en defensa, auténtico germen de este equipo poderoso… Pueden ser todas estas razones o puede no serlo ninguna, y que esta situación sea ‘sólo’ el fin de un ciclo de un auténtico plantillón con jugadorazos que lo son con los datos –y los títulos—en la mano.

En unas horas este gigante con pies de barro –a la vista de sus problemas defensivos—se juega el todo por el todo, ya que del resultado que cosechen ante el mejor equipo del grupo y probablemente del momento habrá que afrontar de una forma u otra forma el último partido de la liguilla: en Praga, con un frío glacial y un rival que puede estar luchando por la plaza que en ese momento ocupen los de Manolo Jiménez. Hoy, el Sevilla se juega el prestigio y el crédito ganado estos años en Europa que lo ha llevado a ser considerado el mejor equipo del mundo, algo que peligra sobremanera por los últimos resultados. Hoy, los sevillistas tienen ante sí una auténtica prueba de fuego en la que demostrar que el regreso a la elite entre los mejores de Europa tras 50 años no ha sido sólo para un rato. Hoy, está en juego la credibilidad de un conjunto que a principios de campaña aspiraba a todo. Hoy, está en juego el ser o no ser un grande entre los grandes.

Redacción

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