Javi Navarro levanta la Copa de la UEFA en la final de Glasgow tras derrotar al Español
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Javi Navarro: “Este Sevilla puede volver a hacerlo”

El exjugador sevillista apuesta por el triunfo ante el Benfica

Por  4:28 h.

Javi Navarro llegó al Sevilla en el verano de 2001 con todo tipo de dudas, tanto por parte de la dirección deportiva, liderada por Monchi, como por él mismo, pues se había erigido en un buen futbolista de la Segunda división, con el Elche, pero le faltaba mostrar aún sus condiciones en la máxima categoría. Una lesión de rodilla en diciembre de 2007 le hizo estar varios años fuera de los terrenos de juego e incluso se valoró la posibilidad de que se retirara. Pero aguantó la embestida y salió triunfante. Sin ruido, sin alzar la voz, con rostro serio y mirada fija, comenzó a entrenarse en la ciudad deportiva José Ramón Cisneros Palacios a una intensidad que pronto comenzó a llamar la atención de sus compañeros. Se dispuso a trabajar y a trabajar. No había otra fórmula. De hecho, y sin duda, ese fue el verbo que más repitió en las temporadas que militó en el Sevilla. El que le permitiría pasar a la gloria para convertirse en el eterno capitán, el hombre que alzó al cielo las dos Copas de la UEFA, tanto en Eindhoven en 2006 y Glasgow en 2007.
Desde que se marchara del Sevilla, tras una etapa como tercer entrenador, Javi Navarro comenzó a vivir absolutamente al margen del fútbol. Descubrió una vida paralela (siempre supo que la había) y se dispuso a tomársela muy en serio. Navarro entendió que era el momento de hacer lo que el deporte de elite no le permitió e inició un nuevo periodo de experiencias con los viajes como centro neurálgico. Ahora mismo está lejos de nuestras fronteras. De hecho, lleva así varios años. Pero ayer se detuvo unos minutos para encontrar cobertura telefónica y hablar con ABC sobre ese recuerdo que se le viene de vez en cuando a la cabeza. «Mis años en el Sevilla fueron un regalo. Nunca podré olvidarme», explicó nada más referirse al club de Nervión.
Javi Navarro parece detener el tiempo. No suele pararse a pensar sobre lo que fue. Quizás porque sólo el presente ocupa su mente. «Cuando llegué al Sevilla no podía imaginarme que iba a vivir cosas tan grandes. Bueno, yo creo que nadie podría pensar eso por muy optimista que fuera. Entre todos creamos un equipo muy competitivo, con muy buenos jugadores, y comenzamos a crecer hasta vernos en Eindhoven». En la ciudad holandesa levantó el primer título, la Copa de la UEFA. «Es impresionante lo que se siente. Ver a tanta gente feliz fue espectacular. El equipo parecía imparable», rememora el valenciano. Luego llegaría Glasgow. «Es imposible olvidarse de las finales. A mí no me gusta estar pendiente de muchos asuntos del fútbol, pero todo eso fue distinto. Pase lo que pase, las finales formarán para siempre parte de mi vida», explica sin disimulo el exfutbolista valenciano.
Comunión equipo-afición
Para Javi Navarro, los dos títulos fueron el premio para una plantilla y una afición que se unieron de principio a fin. Se estiló una comunión que sorprendió al fútbol europeo y que tuvo imágenes tan impactantes, como aquel jueves de Feria en el que el equipo sevillista se midió a Schalke 04, que invitaba a pensar que algo grande se estaba cociendo.
También el eterno capitán ve algo parecido ahora. «Le deseo lo mejor al Sevilla. Que puedan volver a vivir por algo parecido con tan pocos años de diferencia no está al alcance de cualquiera. De verdad que este Sevilla puede volver a hacerlo», sostiene Javi Navarro, consciente y sabedor a miles de kilómetros de Sevilla de las remontadas tan espectaculares que han logrado los hombres de Emery. Ve un paralelismo entre la temporada 2005-06 y la actual. En las dos campañas fue eliminado muy pronto en la Copa del Rey, en las dos terminó clasificándose para la UEFA (ahora Liga Europa) y en las dos se clasificó para una final continental. «Ahora sólo falta que rematen el trabajo. Le deseo lo mejor a los jugadores y a todo el sevillismo», finalizó Javi Navarro.