Jesús Navas, el camino paulatino hacia la estabilidad emocional

Por  11:09 h.

ImageHablar hoy de Jesús Navas es hacerlo en términos muy distintos de cuando dio el salto al primer equipo. Por entonces era la última joya, el nervio y la electricidad por la banda derecha, donde regateaba rivales con una facilidad pasmosa. Aún se recuerda su sensacional final de temporada de la campaña 2004-2005, con actuaciones memorables con goles incluidos frente a Athletic de Bilbao y Deportivo de La Coruña. Tal era su superioridad técnica, que la llamada de la selección nacional se daba por segura.

Sin embargo, su inestabilidad emocional se cruzó en su camino. Primero se ausentó de la concentración de la selección española sub 20 para el Mundial de la categoría en Holanda de 2005. Meses después se repitió la situación en Cartaya, donde un cuadro de ansiedad hizo de su estancia en el hotel de concentración sevillista algo insostenible.

Dichos problemas psicológicos, que le impidieron viajar con su equipo hasta Shanghai, se reprodujeron de nuevo al inicio de la pretemporada pasada, cuando tuvo que volver a abandonar su entorno habitual. Por último, este año amagó con una mejora de su inestabilidad al aceptar viajar a Chicago hace dos semanas, algo que quedó en agua de borrajas el pasado jueves, cuando no viajó con el resto del grupo hacia la concentración que se desarrolla en Marbella y a la que, sorpresivamente, se incorporó al día siguiente.

Sin embargo, esta decisión se debió a la presión que personas del propio entorno de Navas hicieron sobre el jugador, que desde que está en la concentración ha recibido el apoyo tanto de los compañeros como de su representante, Jesús Rodríguez de Moya, quien condujo al futbolista hasta el hotel sevillista, le ha visitado estos días y ayer, con la tarde libre para la plantilla, recogió al jugador para estar con él unas horas, pero nada de llevarlo a Los Palacios: «Nos quedaremos por la Costa del Sol».

Pendiente de la renovación

Navas lleva unos meses pendiente de su renovación de contrato. Una negociación que iba a la par que la de Antonio Puerta, pero la del zurdo de Nervión hace tiempo que se rubricó. Este hecho hace que se rumoree con la posible existencia de cláusulas que condicionen los emolumentos del jugador en caso de una nueva espantada.

Sin embargo, fuentes cercanas al futbolista niegan que esta circunstancia se haya puesto sobre la mesa de negociación, ya que entienden que presionarle en este sentido podría incluso llevarle a plantearse la retirada indefinida: «Si le coartan de esa forma el jugar al fútbol, que es por lo que sigue en esto más que por la fama o el dinero, sería capaz de cualquier cosa», afirman quienes le conocen, y que apuestan más por una recuperación paulatina que devuelva al Sevilla a su última joya en todo su esplendor.

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Redacción

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