El gol de Kanouté, ejemplo del camino a seguir

Por  0:30 h.

Intensidad y presión para recuperar el balón, y toque y paciencia hasta encontrar el camino del gol. Esas premisas se ejemplificaron a la perfección en el tercer gol anotado por el Sevilla ante el Atlético de Madrid el domingo. Corría el minuto cincuenta de partido y Capel y Renato presionaron un balón dividido cerca del banquillo que ocupaba Quique Sánchez Flores y el cuero lo acabó recuperando Fernando Navarro.Con el toque del lateral catalán se inició una larguísima posesión del equipo de Manzano que acabaría 45 segundos más tarde en la red de De Gea tras disparo potente y abajo de Frederic Kanouté. Hasta ocho jugadores distintos del Sevilla participaron en la acción sin mediar interrupción por parte de jugador atlético alguno. Sólo Palop y los centrales Martín Cáceres y Alexis fueron meros espectadores de una acción en la que el balón acabó pasando del lateral zurdo al diestro a través de los dos mediocentros, circuló fugazmente por el extremo derecho, para acabar en el zurdo, que fue el que sirvió al delantero centro para que éste cediera atrás y diera la opción a delantero franco-malí de anotar su primer tanto en la presente Liga.

No fue la única acción en la que el Sevilla tiró de largas posesiones de balón en busca de la portería rival. Para realizar este juego, muy apreciado por el público, fue tan fundamental la presencia de Renato y Romaric como la conexión de ambos con Kanouté. A ello hay que unir una intensidad defensiva, que iniciaba Negredo con la presión a los centrales, que no se le había visto al Sevilla desde la final de Copa. Para mantenerla habrá que repartir esfuerzos, como hizo Manzano del jueves al domingo, ya que, lesionados incluidos, introdujo seis cambios en el once inicial de un partido a otro.