Kanouté: “El espíritu es muy bueno para terminar bien la temporada”

Por  0:30 h.

Después de una temporada en la que no comenzó bien, Frederic Kanouté vuelve a asumir los galones como uno de los referentes de la plantilla. Retirado ya de su selección y sin horizonte mundialista que lo distraiga, confía en que el Sevilla remate la temporada de manera exitosa, repitiendo clasificación para la Champions y levantando el título de Copa.

—No queda ya ni un mes de competición, ¿cómo se encuentra para los seis partidos que restan, los cinco de Liga y la esperada final de Copa?

—Personalmente me encuentro bien, mucho mejor y recuperando mi mejor nivel físico, pues entonces la mente también está bien.

—¿Cómo ve al equipo, que trata de recobrar el nivel del comienzos de temporada y de adaptarse al nuevo entrenador?

—Sí, un poco a marchas forzadas, estamos trabajando muy duro, porque cuando hay que hacer retoques sobre la marcha no se pueden hacer en un día. No hemos tenido continuidad con los resultados, pero en el grupo hay un espíritu muy bueno para terminar bien la temporada.

—Eche la vista atrás, ¿qué cree que le pasó al equipo para que se cayera de esa forma y que pareciera imposible que ganase a cualquier rival?

—Durante un tiempo la dinámica fue muy mala. El fútbol funciona muchas veces por rachas y los equipos más grandes también pasan dificultades. Es difícil decir dónde estaba el problema, pero había muchas dificultades para ganar, en el juego no teníamos seguridad y perdíamos la confianza, y fallábamos todo lo que intentábamos. Ahora la dinámica está cambiando. Todo el mundo tiene ganas de demostrar que seguimos siendo el Sevilla, ese equipo que ganó muchos títulos hace poco y queremos recuperar esas sensaciones que teníamos.

—Y durante ese tiempo de malas sensaciones y resultados, ¿perdió la plantilla la confianza en el capitán de la nave?

—Nosotros nos sentíamos todos en el mismo barco. Nunca estuvimos los jugadores contra el entrenador. Todos nos sentíamos parte del problema y buscábamos una solución juntos; no había clanes en contra del entrenador o pensando que toda la culpa era suya. Él tenía su parte de culpa como la teníamos los jugadores, lo que pasa es que todos sabemos que el entrenador es el que paga primero porque es más fácil cambiarlo a él que a once jugadores. Pero a veces cambiar de técnico puede hacer que se cambie la dinámica y eso esperamos que ocurra ahora.

—Una lástima la lesión de Drago, uno de los veteranos del equipo y de los que estaba ofreciendo mejor nivel este año…

—La verdad es que estaba en un gran nivel. En el caso de Drago parecía que iba mejorando con la edad. Es una pena que se haya lesionado así a los 34 años. Físicamente estaba muy bien y todos lo veíamos ahora como el jefe de la defensa. Le deseamos de todo corazón que se recupere lo más pronto posible y todos estamos con él, porque ahora está atravesando un momento difícil.

—¿Qué destacaría de Antonio Álvarez como entrenador?

—La verdad es que no lo conocíamos en la faceta de primer entrenador, sólo como asistente de Juande y entonces no tenía el protagonismo que tiene hoy. Su papel ahora es diferente, pero sí sabíamos que conocía profundamente el fútbol y cada vez que tenía que hablar daba su toque en el ámbito técnico y táctico. Ahora está demostrando sus conocimientos y yo estoy encantado con él porque está dejando claro que tiene capacidad para ser un gran entrenador.

—El equipo se ha mostrado muy irregular en juego y resultados este año, pero lo cierto es que afronta el final del curso con el cuarto puesto a tiro de piedra y con la posibilidad de darle lustre al curso ganando la Copa…

—No podemos decir que es una temporada fallida teniendo aún en juego lo que tenemos. El que diga eso es que ha parado la película antes de que llegue el fin. A nosotros nos queda muchísimo en juego y lo mejor, como es clasificarnos para la Champions otra vez y ganar la Copa. Son dos cosas grandísimas y por ello nosotros no escuchamos a la gente que dice que si tropezamos otra vez la temporada será un fracaso… Queda muchísimo en juego y no todas las temporadas vamos a tener la posibilidad de jugar por la competición más grande. Es cierto que hemos fallado en la Champions, pero tenemos la posibilidad de clasificarnos otra vez para esa competición.

—¿Qué fecha prefiere para la final, el 13, cuatro días después de jugársela con el Barça en la Liga, o el 19, una vez finalizada ésta y con la posibilidad de que no puedan jugar los internacionales citados para el Mundial?

—El 13 estaría bien porque estaríamos seguros de jugar con todos y el 16 se acabaría todo, pero en verdad me da un poco igual. ¿Supersticioso? Ni había pensado en eso al decir lo del día 13.

—El domingo se enfrentan al Getafe, equipo que ya les ganó en la Liga y que tuvo al Sevilla contra las cuerdas en las semifinales de la Copa…

—El Getafe se juega muchísimo contra nosotros y tenemos que tener cuidado. Tienen recuerdos muy malos con el Sevilla con la Copa que perdieron hace tres años y la semifinal de éste. Somos un equipo que se les atraganta y a ver si esa motivación que tienen ellos la sabemos contrarrestar; si nosotros salimos con la misma motivación, con la calidad que tenemos a ver si podemos ganar allí.

—¿Qué se comenta en la plantilla de la situación personal que está viviendo el presidente las últimas semanas?

—No, nada. La verdad es que nada. Es un tema al margen del fútbol y en el vestuario no hablamos de ese asunto.

—¿Qué nota se pondría por su rendimiento en lo que va de temporada?

—Poner una nota es difícil, porque el fútbol no es como cuando te examinas en tus estudios. Yo he tenido problemas físicos al comienzo de la temporada y me ha costado mucho recuperar el ritmo. Después de haberlo recuperado me encuentro mucho mejor. Me gusta terminar fuerte las temporadas porque es el momento más importante, aunque es cierto que me habría gustado estar mejor antes para haber podido ayudar al equipo, pero son cosas que ocurren. Lo importante es estar presente en los momentos clave y es lo que estoy intentando hacer.

—Le queda un año más de contrato con el Sevilla, pero ¿hay Kanouté para rato?

—Sí, creo que queda Kanouté para rato, pero no voy a esconderme y a negar que tengo casi 33 años (los cumple en septiembre) y con esta edad es más difícil tener el mismo nivel deportivo toda la temporada y recuperar rápido. No voy a jugar hasta los cincuenta años con el nivel que tenía a los 28, eso es normal. Físicamente me siento muy bien, pero está claro que a esta edad cuesta más recuperar la forma cuando sufres una lesión y por eso tuve problemas al comienzo de la temporada, pues no pude hacer una pretemporada normal. Tengo que trabajar mucho e intentar no parar para no perder ritmo de competición.

—¿Qué cree que le está ocurriendo a su compañero Negredo, que comenzó muy fuerte la temporada, lo llamaron para la selección incluso y ahora parece apagado en el campo?

—Creo que el Negredo que estamos viendo ahora no es el de su mejor versión, pero todos hemos visto en algunos partidos y también en los entrenamientos que es un jugador de muchísima calidad; lo que ocurre es que, por falta de confianza en algún momento, por una dinámica mala o por el salto que ha dado a un equipo más grande, ha bajado un poco, pero es muy joven y tiene un margen de progresión muy grande. Yo no me preocupo por él, pues si se muestra mentalmente fuerte va a recuperarse. ¿Perder el tren del Mundial? Puede que todo eso sea duro asumirlo, pero lo veo suficientemente maduro para poder soportar la presión del Mundial y de la competencia con Luis Fabiano y conmigo. Todas esas cuestiones las tiene que aprender, pero creo que al final todo es más sencillo que eso. Sólo le falta marcar un golito o dos para recuperar la confianza. A veces son cuestiones muy tontas cuando se trata de un delantero, marcas un gol y después ya lo sigues haciendo.

—¿A qué rival teme más en la lucha por la cuarta plaza?

—Es difícil señalar sólo a uno. Hay varios que lo están haciendo bien. El Mallorca lo está haciendo bien durante todo el año y el Villarreal está acabando muy fuerte. A todos debemos tenerlos en cuenta, porque están cerca de nosotros. Pero nosotros queremos seguir teniendo una mente de ganador y no nos olvidamos de la tercera plaza. Eso nos ayuda a mirar siempre hacia delante. Intentamos pensar en que si ganamos todos nuestros partidos casi seguro que acabaremos terceros, porque será difícil que el Valencia lo haga también. Luego si no alcanzamos la tercera posición, a lo mejor somos cuartos. Hay que ser positivos.

—¿Mira de reojo lo que hace el Atlético pensando en la final de Copa? ¿Vio el partido que jugaron ante el Liverpool?

—No vi el partido, pero está claro que el Atlético de Madrid tiene unos jugadores fantásticos, por lo que es difícil de entender lo que le sucede a veces. Por todo ello está capacitado para hacer cosas extraordinarias, aunque a veces atraviese por una mala racha, pero es de los equipos con los que hay que tener mucho cuidado.

Entrevista que puedes leer en ABC de Sevilla