Kanouté sigue siendo la opción de más garantías

Por  0:30 h.

Una vez más Frederic Kanouté acaparó los focos y la gloria en una victoria sevillista. El gigantón franco-malí, a sus 33 años y pese a que su castigado físico le obliga a dosificar los esfuerzos más de lo que es deseable para el equipo, sigue siendo un futbolista determinante en el conjunto de Nervión. Nadie como él interpreta el rol de mediapunta y nexo de unión entre la delantera y el centro del campo. Se vio ante el Atlético de Madrid tres semanas atrás y se volvió a evidenciar en el estadio Ukrayina este jueves. Los años no pasan en balde para nadie y si un calendario cargado de compromisos aconseja rotaciones hasta en veinteañeros de físicos privilegiados, más si cabe en un jugador que viene requiriendo una dosificación especial casi desde su llegada al Sevilla, en agosto del 2005. Las tuvo con Juande, con Jiménez y también las está teniendo con Manzano en el mes escaso que lleva al frente del equipo. Con el técnico jiennense ha sido titular en dos de los cuatro encuentros que ha dirigido y, curiosamente, ha marcado en ambos. En Dortmund, pese a no ver puerta, sí fue fundamental para conservar la posición de la pelota cuando suplió a Cigarini en los últimos cuarenta minutos y así mantener lo más alejado posible al Borussia del área de Palop.

Otras alternativas

Precisamente utilizar al centrocampista cedido por el Nápoles como enlace entre la medular y los hombres de ataque ha sido una de las alternativas utilizadas cuando se opta por no jugar con dos puntas natos. De momento Cigarini —gol en Dortmund y asistencia a Luis Fabiano en la ida de la Supercopa— apenas se ha dejado notar en el Sevilla. Manzano sólo tiró de él en el primer partido y ha pasado después de la titularidad a la suplencia y de ésta a la grada.

En Gijón se probó otra alternativa con malos precedentes el curso pasado, hacer coincidir en ataque a Negredo y Luis Fabiano. La experiencia acabó desembocando en derrota y, estadística al margen, ese tándem arriba contribuye sobremanera al desequilibrio del resto del equipo.

Lo que no han llegado a probar, ni antes Álvarez ni ahora Manzano, es jugar con un ariete de referencia arriba (Negredo, Luis Fabiano o el mismo Kanouté) y Alfaro en la mediapunta, posición que ocupó durante sus dos campañas cedido en Tenerife y en el mismo Sevilla cuando Juande tiró de él.

Otras de las opciones apuntadas pero sin continuidad es la de situar por detrás del punta al canterano José Carlos. Con Manzano sólo ha jugado los diez minutos finales ante el Karpaty, mientras que Álvarez, que apostó fuerte por él para que no fuese cedido este curso, sólo le ofreció la titularidad en el partido ante el París Saint-Germain y lo acabó cambiando en el descanso, precisamente para dar entrada a Kanouté.

Para jugar en esa posición, o también caído a una de las bandas, llegó al Sevilla Lautaro Acosta en verano del 2008. Acumula poco más de cien minutos en la Liga tras haber sido titular únicamente en el Rico Pérez, en el último partido de Álvarez.

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