La Copa de Europa de Pahuet

Por  13:36 h.
Pahuet, hoy, ataviado con la bufanda del Castellón, su ciudad natalNuestro compañero Roberto Arrocha publica en las páginas del diario ABC de Sevilla una entrevista al jugador sevillista de los años 50 Vicente Pascual, ‘Pahuet’, autor del primer gol del Sevilla FC ante el Benfica (3-1) en la máxima competición continental llamada entonces Copa de Europa. Se da la curiosa circunstancia de que Pahuet también anotó el último tanto nervionense en el citado torneo, también en Nervión, frente al Real Madrid (2-2). Además, se da el hecho de que el Sevilla debutará en Champions League exactamente 50 años después de que los Arza, Pepillo, Pahuet, Campanal II, Busto y Ramoní vencieran al cuadro lisboeta.

-¿Me llama usted por algo que hice hace 50 años? ¿Es así? ¡Uff! Qué cosa. No me lo creo.

-¿Se acuerda bien del 19 de septiembre de 1957?

-He recordado tantas veces ese día, ¿cómo me voy a olvidar? El balón se estaba yendo fuera. Yo, que venía de la izquierda, metí la bota y entró por la escuadra. Estaba muy cerca de la raya, pero como tenía mucha velocidad lo intenté. Y fue gol, un golazo. No de esos que te pasan atrás y sólo tienes que tocarla. Nada, nada… fue un buen gol. El primero del Sevilla en la Copa de Europa. Ganamos tres a uno al Benfica. Luego eliminamos a un equipo de Dinamarca y en la siguiente ronda caímos contra el Real Madrid.

El portero del Benfica, Bastos, se adelanta a Pahuet en un lance del partido

-¿Hubo celebración después de su gol al Benfica?

-Claro, eso no faltaba. Cuando se terminaban los partidos siempre estaba la costumbre de invitar a cenar al equipo contrario. Ese día fue maravilloso. Yo, que no soy guapo, recuerdo que los directivos venían y me decían: «Pero qué bonito eres, Pahuet». Acabábamos de celebrar las «bodas de plata del club» y todo eran alegrías.

Hoja de periódico del día siguiente a la victoria sobre el equipo luso-¿Sabía que el día que vuelve a jugar el Sevilla la Copa de Europa habrán pasado 50 años exactamente desde ese encuentro?

-¡No me diga! 50 años, 50 años…

-Usted llegó del Málaga.

-Allí pesaba 75 kilos y Helenio Herrera, nada más llegar al Sevilla, me dijo que tenía que perder peso. Mi fuerte era la velocidad y con menos kilos estaba mejor. Me acuerdo que en los primeros partidos los aficionados decían: «Dásela a Pahuet, dásela a Pahuet que la pierde seguro». Luego, tras unos partidos de descanso, Helenio me puso y empecé a jugar mejor. Me decían: «¿Lo que ha hecho Pahuet? Habrá sido casualidad». Así hasta que jugué por lo menos cinco partidos buenísimos y fui la portada de los periódicos de Madrid cuando le ganamos al Real Madrid.

-¿Qué recuerdos tiene del Sevilla?

-Son muchos. Con Helenio Herrera pasé unos años formidables. La pena fue que perdimos la Liga por un punto y con el goal-average a favor nuestro. Jugamos la Copa de Europa porque quedamos segundos y el Real Madrid había sido el campeón de la edición anterior. Ahí la culpa la tuvo Pepillo -recuerda con buen humor-. Íbamos ganando por dos a cero al Español y Pepillo cogió el balón y en vez de pasarnos a uno de los tres compañeros que estábamos para marcar tiró él. Al final empatamos a dos y perdimos el punto, el que nos hubiera hecho campeón.

-¿Fue en la última jornada?

-No, pero es igual, era un punto formidable. En casa sí que éramos invencibles. No perdimos ni un partido. Pero luego jugábamos en Jaén, en La Coruña, y no ganábamos, nos íbamos perdiendo o empatando.

-Coincidió con Ramón Sánchez-Pizjuán.

-Recuerdo que en el vestuario del estadio de Las Palmas entró Helenio Herrera. Nos dijo: «El problema no es que hayamos perdido el partido, el problema es que ha fallecido don Ramón Sánchez-Pizjuán, el mejor presidente que he tenido en mi vida». Ahí todo cambió. Aparecieron varios señores que querían mandar y Helenio no se dejaba mandar…

-¿Cómo es su vida ahora?

-Normal, soy feliz, no me puedo quejar. Cuando terminé con el fútbol, ¡ay que momento más difícil!, pues me defendí. Compré algunas cosas, luego las vendí. Hemos vivido, sí, hemos vivido. Ya ha pasado mucho tiempo. Tengo 81 años y estoy algo regular. Tengo problemas, de vejiga, en la vista. Estoy hecho una calamidad.

-¿Tiene contacto con alguno de sus compañeros de aquel Sevilla?

-No, muchos han fallecido. ¿Ve usted a Juan Arza? Lo he visto en algunos reportajes.

-¿Por?

-¿Es fácil verlo? La única cosa que le pido es que lo salude de parte mía, de parte del abuelo Pahuet.

-Lo haré.

-Cuando oigo hablar del Sevilla me emociono. He llorado con sus tristezas y sus alegrías, con la banda derecha, con Alves y Navas, con las copas que ha ganado, con la muerte del chiquito, de Antonio Puerta. El Sevilla perdió la Supercopa con el Milán porque los futbolistas no podían tener la cabeza en su sitio.

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Redacción

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