Mbia en un entrenamiento, junto a Coke
Mbia en un entrenamiento, junto a Coke

La espalda de Mbia trastoca el plan de Emery

El Sevilla ha jugado nueve partidos sin el camerunés

Por  3:04 h.

El pasado 11 de enero Stephane Mbia disputó sus últimos minutos, hasta la fecha, con la camiseta del Sevilla F.C.. Aquel sábado, en el que el equipo de Unai Emery empató a uno en el Martínez Valero de Elche, el centrocampista camerunés tuvo que abandonar precipitadamente el terreno de juego tras lastimarse la rodilla izquierda en la disputa de un balón. Desde entonces, el jugador cedido por el Queens Park Rangers en Nervión, no ha vuelto a aparecer por una convocatoria sevillista. Oficialmente, el esguince en la rodilla le ha mantenido K.O. todo este tiempo, incluido un inoportuno quiste de Baker que tuvo que ser drenado y que complicó aún más las cosas (a mediados de febrero el jugador tuvo además que desplazarse a Madrid acompañado por el jefe de los servicios médicos del club, José Naranjo, para una segunda opinión acerca de su lesión, como adelantó ABC).

 

Sin embargo, según ha podido saber este periódico, no es la rodilla sino la espalda lo que trae actualmente a Mbia por la calle de la amargura. El centrocampista africano arrastra problemas serios desde hace un tiempo y las pruebas médicas a las que ha sido sometido han aconsejado que el paso por el quirófano es la mejor forma, la que ofrece más garantías, para un correcto regreso a la actividad. Esta circunstancia fue descartada desde el primer momento por el futbolista, obsesionado con jugar el próximo Mundial de Brasil. De esta manera, Mbia ha optado por un tratamiento muy conservador en aras de no perderse la cita del próximo mes de junio. Todo ello le aparta de los planes de Emery por ahora. De hecho, ha pedido no ser convocado aún para no correr riesgos, con el consiguiente alboroto en los planes del técnico vasco.
Desde aquel 11 de enero el Sevilla ha disputado nueve partidos oficiales (siete de la Liga y los dos de la eliminatoria de la Europa League ante el Maribor esloveno) y en ninguno de ellos ha aparecido Mbia, de cuyo estado físico el club ha informado con cuentagotas. Precisamente ayer el Sevilla ofreció un nuevo parte médico en el que, respecto al jugador africano, únicamente se especificaba que había realizado «trabajo de fuerza y de campo» y que «la próxima semana comenzará a trabajar parcialmente con el grupo». La noticia, en cierto modo, es esperanzadora, aunque Mbia estaba dispuesto a forzar y probarse en la eliminatoria de la Europa League ante el Betis.

 

El estado del jugador le da actualmente para aguantar un par de partidos seguidos, pero no más. Dicha acumulación le supone una carga física que es incapaz de aguantar debido al dolor, por lo que no aparecerá con asiduidad de aquí al final de la temporada salvo que el tratamiento que está siguiendo dé los mejores resultados posibles y lo haga además con rapidez. De hecho, Mbia ni tan siquiera fue convocado esta semana por Camerún para el partido amistoso que el combinado dirigido por el alemán Volker Finker disputó ante Portugal (5-1 para los lusos). El centrocampista tiene al tanto a su seleccionador acerca de sus problemas y es por eso por lo que ha apostado por jugar lo menos posible hasta fechas próximas a la cita mundialista, ya que mantiene la confianza de aquel. Miembros del cuerpo técnico de Camerún solicitaron hace unos días al Sevilla información detallada acerca del estado del futbolista, debido precisamente a la preocupación existente en su entorno.
Con este percance, las posibilidades de que el Sevilla haga efectiva la opción de compra que en su día pactó con el Queens Park Rangers (4 millones) son muy escasas.

 

De hecho, la dirección deportiva ya ha empezado a sondear el mercado en busca de posibles sustitutos del camerunés para la temporada que viene. Ya en el pasado mercado invernal hubo mucho movimiento alrededor de Mbia, propiedad de un Queens Park Rangers acuciado por las pérdidas (más de 60 millones de libras según ha reconocido esta semana) y obligado a hacer caja para sanear sus cuentas. De hecho, el conjunto inglés admitió a través de su entrenador, Harry Redknapp, la conveniencia de vender al jugador sevillista a uno de los equipos de Dubai que entonces preguntaron por él. Además, Mbia mantiene muy buen cartel en Europa. No en vano, equipos como el Chelsea o el Nápoles mostraron un fuerte interés en el camerunés en enero. Entonces, empujado por el buen rendimiento que estaba ofreciendo el futbolista en el Sevilla, el propio jugador fue quien frenó todo tipo de rumores, sabedor de que estaba en el lugar idóneo para asegurarse su participación en el Mundial. Eso sí, poco después, dejó caer en unas inesperadas declaraciones a la prensa inglesa, que su futuro está lejos de Nervión: «Claro que quiero regresar al Queens Park Rangers, pero habrá que esperar a ver cómo acabo la temporada y entonces habrá una reunión entre mis abogados y los dirigentes del Sevilla».

 

El giro que ha dado la situación de Mbia en el Sevilla es significativa. El entrenador vasco siempre apostó por él como titular en la medular, incluido aquel Sevilla-Málaga de la tercera jornada de la Liga, cuando el africano apenas llevaba unos días en Sevilla.
La indefinida baja de Mbia ha trastocado completamente los planes del técnico, obligado a tirar del portugués Carriço (asentado hasta entonces como pareja de Fazio en la zaga) para el mediocentro. De hecho Emery ha visto cómo sus planes para el momento clave de la temporada se han ido en parte al garete con la ausencia de uno de sus hombres clave. La temporada de Mbia, pese a todo, no ha sido en ningún momento tranquila, pues nada más empezar la campaña tuvo que parar un mes debido a una fuerte entrada de un rival que le dejó una artritis postraumática con edema óseo en uno de sus tobillos. Demasiados percances médicos para un jugador no acostumbrado a las lesiones y en un año clave para todo aquel con un puesto casi asegurado en el Mundial, como es su caso.