La fábrica de los sueños

Por  6:39 h.

Minuto 55 de partido entre Español y Sevilla, Jairo Morillas aprovechaba un buen pase de Joaquín, tras escalada personal de este, para cruzar el balón ante Germán y darle el que, a la postre, sería el gol de triunfo para los sevillistas. Sería injusto quedarse únicamente con este momento, o con estos dos nombres, para los méritos contraídos por el División de Honor juvenil de la entidad de Nervión durante toda la temporada. El equipo muy bien dirigido por Diego Martínez ponía el colofón a una liga llena de dificultades, pero también de buen trabajo y sacrificio grupal, que han llevado al Sevilla a levantar por primera vez en su historia el título de la Copa de Campeones, lo que en categoría profesional sería campeón de Liga.

Y es que detrás de ese trofeo hay el trabajo de todo un año. Tal y como el propio Diego Martínez aseguraba a este periódico, «sólo ser campeón del grupo de Andalucía ya era un logro. El Málaga ha apostado muy fuerte por su cantera, por ser un referente en andaluz, y el Betis fue campeón el año pasado y tenía mucha calidad». El técnico de esta camada de futuros futbolistas profesionales destaca que ha sido el rendimiento del grupo, y el trabajo y la calidad humana de su vestuario el que ha llevado a alcanzar el ansiado título. Tal y como asegura Martínez, «el logro está a la altura del esfuerzo realizado».

 

Al escuchar nombres como Jesuli, Marchena, Navas o Sergio Ramos, grandes futbolistas salidos de la fábrica de la carretera de Utrera que no han logrado ganar este título, el entrenador de este grupo de futbolistas con desparpajo y calidad a raudales sólo puede «darle valor a lo logrado. Escuchar nombres tan grandes en el panorama futbolístico español e internacional sólo puedo llenarnos de orgullo y hacer que disfrutemos del momento y del trabajo y la exigencia de Monchi y Pablo Blanco».

 

La pregunta es tan inevitable como esperada la respuesta. ¿Qué jugadores campeones el sábado van a serlo en el futuro con el primer equipo? Su técnico, sabedor de que es pronto para que sus futbolistas se crean más de lo que son, asevera que «sería imposible e injusto decirlo. En el fútbol hay muchas variantes y nunca sabes lo que te espera».

 

Diego Martínez se queda con un aspecto fundamental a estos niveles, «la evolución desde agosto a día de hoy de mis jugadores. Su crecimiento», además de garantizar la buena salud de una cantera prolífica a nivel nacional, y que «goza de una buena salud». No en vano, la mitad de los jugadores que han logrado el título de liga son juveniles de primer y segundo año, por lo que la temporada que viene volverá a ser un equipo a tener en cuenta.

Ahora toca afrontar el reto de intentar repetir el éxito logrado en la Copa del Rey de la categoría, que arranca el próximo sábado ante el Valencia, rival al que ya eliminó en la disputa de la Copa de Campeones. Sin embargo, el técnico sevillista tiene los pies en el suelo, y sabe que «el éxito está en ir paso a paso, y en pensar en el siguiente partido», porque en esta fábrica de sueños, los títulos nacen del trabajo y la dedicación de los que la integran.