Los agresores iban con el rostro oculto y actuaron en grupo

La Policía Nacional ya tiene en su poder dos grabaciones con imágenes que podrían arrojar luz sobre lo que sucedió en la reyerta entre ultras del Sevilla y la Juventus

Por  12:50 h.

La Policía Nacional, que se ha hecho cargo de la investigación de la agresión que sufrieron en la noche del lunes aficionados de la Juventus, ya tiene en su poder dos grabaciones con imágenes que podrían arrojar luz sobre lo que sucedió. Una de esas imágenes proceden de la cámara instalada en el interior del establecimiento de “El Papelón” situado en la calle Reyes Católicos, según aseguraron a ABC fuentes de la empresa de restauración. La otra grabación la realizó la cámara que el propio Ayuntamiento de Sevilla tiene instalada en esa calle, en la acera de enfrente de El Papelón. Mientras que la grabación de la cámara del Ayuntamiento podría ayudar a identificar al grupo de más de 40 personas que habrían participado en la agresión, la realizada en el interior de El Papelón recoge la película de los hechos tal y como sucedieron.

Según fuentes de la empresa, los hechos tuvieron lugar sobre las 11.00 horas de la noche, cuando había numerosos clientes en el interior del establecimiento. “Un grupo de casi una decena de italianos, al parecer aficionados de la Juventus, estaban cenando en una de las mesas de El Papelón. No estaban cantando ni molestando, ni portaban ningún distintivo o camiseta de la Juventus, sólo comiendo. De pronto, una banda de 40 o 50 personas con pasamontañas y armadas con barras y piedras se acercó al establecimiento.  Varios miembros de la banda entraron en el local y apedrearon a los italianos, algunos de los cuales recibieron incluso golpes con los palos que portaban los agresores”, según el testimonio aportado por los camareros que entonces estaban trabajando y que no se percataron de que los agresores llevaran camisetas de ningún equipo de fútbol.

“La primera agresión de la banda duró un minuto. Entonces los italianos reaccionaron y uno de ellos salió fuera para hacerles frente. Fue entonces cuando la banda de agresores volvió de nuevo. Los camareros comprendieron la que se avecinaba y, sabiendo además que había muchos clientes dentro, cerraron las puertas de El Papelón y llamaron al 112. Gracias a la actuación de los camareros la banda no entró de nuevo en el bar -según la empresa-, evitando males mayores. Los vándalos comenzaron entonces a lanzar todo el mobiliario urbano del bar, como mesas y sillas que estaban fuera, contra los cristales”.
Además, los camareros se preocuparon de introducir en el local el italiano agredido que se encuentra más grave en el hospital Virgen del Rocío. “A él lo agreden fuera pero nadie vio si fue atacado con una navaja o con otro objeto”, según las mismas fuentes. Después del susto de ayer, los camareros -testigos de los hechos- descansan hoy en sus casas.