Locura colectiva en el avión de vuelta a Sevilla

Crónica del viaje más apasionante: De Turín a la ciudad hispalense.

Por  19:53 h.

Fiesta en el avión del Sevilla FC. De algo más de dos horas y tras vivir uno de los capítulos más bonitos que puede tener un futbolista en la élite. Desde que llegaron al aeropuerto de Turín, unos minutos antes de las 14:00, los jugadores del Sevilla FC mostraron su euforia y el estado de éxtasis total en el que se encontraban. A pesar, incluso, de que muchos de ellos no habían dormido ni un minuto. La euforia y la ilusión podían con el cansancio. “Esto es una locura”, dijo Rakitic nada más llegar a la puerta de embarque. Cientos de aficionados, al que le coincidieron en horario sus vuelos, se abalanzaron sobre él y le pidieron autógrafos, fotos, lo que fuera… La Copa de la Liga Europa la llevaba en ese momento Reyes.

El utrerano cumplió su sueño y no se quería separar de lo que mejor lo escenificaba. “Me faltaba un título con el Sevilla FC. Aquí está”, decía eufórico mientras sus padres lo miraban orgullosos. Era la reacción a un deseo que comenzó cuando apenas era un niño. También Carriço, gran protagonista junto con Coke en la fiesta del hotel, bromeaba y recordaba cómo le había cambiado la vida en apenas unos meses. “Hace poco estaba en el Reading. Descendimos. Y ahora estoy aquí”, explicaba casi sin poder contener la emoción el mediocentro del Sevilla FC.

La locura colectiva volvió a reinar cuando los futbolistas, jaleados por algunos familiares, empezaron a subir al avión. Reyes le pasó la Copa a Rakitic y el capitán, el gran capitán, subió peldaño a peldaño emocionado y con cara de satisfacción. Le seguían Fazio, Alberto Moreno y Pareja. El último en entrar fue el entrenador, Unai Emery. Llevaba la camiseta de la final: “Esto es para el sevillismo. Lo hemos dado todo”, subrayó. Se notaba la cara de cansancio. Muchos jugadores, como Vitolo, Mbia o Bacca, cojeaban. Pero no les importaba. El canario fue muy claro en este asunto. “Me duele, sí, me duele. Pero somos campeones de Europa. Ya me recuperaré. Hay tiempo…”, destacó. Rakitic decidió colocar la Copa en uno de los asientos, al lado de Marco Marin. 

Y comenzó a bromear el director deportivo del Sevilla FC, Monchi: “Hay que dejarle la Copa al capitán, hay que dejársela que aún no la ha cogido”. Coke le cogió la onda y comenzó el espectáculo. ¿Cómo? Con los saltos y bailes de muchos de los jugadores al ritmo del madrileño y con la canción “Qué dolor, qué dolor”, de Raffaela Carra. La música fue a más y hasta Monchi, ya sin la chaqueta y la corbata, se unió a una fiesta que duró prácticamente hasta que el avión aterrizó en San Pablo. “Nos queda lo mejor, ahora veremos a nuestra gente. A celebrarlo todos juntos”, dijo Coke antes de tocar suelo andaluz y comprobar que la fiesta no había hecho nada más que comenzar.

Roberto Arrocha

Roberto Arrocha

Redactor de Deportes en Diario ABC de Sevilla
Roberto Arrocha

@RarrochaR

Periodismo/Journalism (ABC) Profesor/Dr (Univ. Loyola Andalucía). ABP (SFC TV). Canario en Sevilla
Todavía podemos creer en el ser humano https://t.co/lImEXu2xZh - 1 hora ago