Luis Alberto debutó el día que era más difícil demostrar sus virtudes

Por  5:00 h.

Sevilla: Luis Alberto debutó ayer en Liga El esperado debut en Liga de Luis Alberto acabó oscurecido por el pobrísimo partido que completó el Sevilla en Getafe, donde el conjunto nervionense, que tardó más de una hora en tirar por primera y única vez con peligro contra la portería local, firmó su renuncia a lo que hace un par de semanas se le dio forma de sueño. Poco, muy poco puede extraerse de los treinta minutos que la joven promesa sevillista estuvo en el campo, donde, tras relevar a Rodri, se situó en la mediapunta escoltando a Negredo. Un buen gesto técnico en el primer balón que tocó y un interesante pase al hueco que acabó en nada fueron los únicos detalles que dejó. El juego del equipo en absoluto le ayudó a demostrar algo más.

Habrá que ver si esta llamada de Gregorio Manzano es un hecho aislado propiciado por las bajas en ataque o si, por el contrario, el técnico se decide definiticamente a darle continuidad y a hacerle un hueco en un equipo que, después de lo exhibido en Getafe, está ávido de frescura y creatividad en los últimos metros, que son, precisamente, las grandes virtudes que han hecho despuntar a este joven jugador en Segunda B.

Tiene razón Manzano cuando clama cautela intentando rebajar la expectación que Luis Alberto ha despertado entre los sevillistas, que, contrariados por la desmotivante realidad actual del Sevilla, anhelan disfrutar con una nueva perla formada en la carretera de Utrera que les devuelva la ilusión. Tiene 18 años y, a las órdenes de Ramón Tejada, quien lo ha moldeado desde que era un adolescente, ha mostrado detalles de muy buen jugador, pero esperar que marque diferencias desde el primer día es una equivocación. La historia del fútbol está llena de casos de prometedores jugadores que se quedaron en nada.