3-1: Derroche de vulgaridad

Por  23:07 h.

Sevilla FC: Guti y Adriano luchan por un balón durante el partidoEl Sevilla FC ha caído ante el Real Madrid en su visita al Santiago Bernabéu por tres goles a uno, en un encuentro marcado por los errores y carencias que la defensa sevillista viene mostrando en cada partido. La fragilidad a balón parado y la nula contundencia de algunos jugadores en los metros finales fueron clave en las jugadas de gol madridistas –el primero de ellos en fuera de juego—, en las que gente de la tremenda calidad que tienen los futbolistas del rival de esta noche no perdonan.

Hay que decir como atenuante de la pobre imagen ofrecida hoy la defensa de circunstancias que hubo que alinear, con un David Prieto que debutaba esta temporada al lado de Mosquera. Sin embargo, no es de recibo que en el segundo y tercer gol locales ambos centrales perdieran de manera tan clamorosa la marca del delantero.

En la derecha estaba otra de las sorpresas que introdujo Manolo Jiménez desde el inicio, con el loreño José Ángel Crespo para que Dani Alves jugase en el costado diestro del centro del campo, relegando así a Jesús Navas al banquillo. Un experimento que no valió de nada, ya que a la media hora de juego la otrora víctima de Diarra fue sustituido por el extremo de Los Palacios.

En la primera jugada de peligro llegó el primer tanto merengue, con una falta botada por Snejder que Heinze cabecea a la red con sus compañeros Cannavaro y Sergio Ramos en clarísimo fuera de juego. No es nuevo que se reciba un gol de estas características, pero llama la atención que en la plantilla haya un central de casi dos metros a quien le quitan el puesto incluso los zagueros del filial.

Poco a poco el Sevilla fue estirándose y creando peligro a la meta defendida por Casillas, y así llegó el gol de Kanouté, que fusilaba por bajo al guardameta internacional. Sin embargo, la alegría duró poco, ya que a la jugada siguiente Raúl cogía el balón en el área de Palop, se revolvía con demasiada facilidad y ajustaba la pelota en la red.

En la segunda mitad el equipo parecía otro, mejor organizado y manejando bien el balón, por lo que parecía que se podía lograr el empate. No obstante sólo fue un espejismo, porque de nuevo se perdió esa ambición para trocarse en mal juego, y así llegaría el tercero del Madrid, con Higuaín metro y medio por delante de su par rematando un buen centro de Guti. De ahí al final impotencia e incapacidad a espuertas por parte nervionense, que de no ser por su portero se podría haber llevado una goleada de escándalo.

Mención especial merece el arbitraje del ínclito Teixeira Vitienes. No se le puede acusar de la derrota porque el Sevilla con su mal juego se encargó de ello, pero sí se le puede acusar de una parcialidad asombrosa e insultante. Sin embargo, nada nuevo que eso ocurra en el Bernabéu y a favor del equipo de casa.

Redacción

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