Mantenerse en Europa por quinto año, un logro a valorar

Por  0:51 h.

Sevilla FC: imgen de los jugadores en un partido contra el LevanteLa resaca de un derbi ganado a domicilio sin sobresaltos y con aparente facilidad queda en un segundo plano ante la confirmación de que el Sevilla competirá en Europa por quinto año consecutivo, aunque no al máximo nivel. A la postre el mantener el discurso exigente de pelear por la cuarta plaza, pese a toda la ventaja dada a los rivales en la primera vuelta, ha sido determinante para asirse a esa quinta posición que lleva consigo pasaporte continental, aunque sea en «segunda clase». El arreón final del equipo entrenado por Manolo Jiménez no ha resultado suficiente, porque con ser meritoria la segunda vuelta firmada por el Sevilla —35 puntos a falta de disputar el choque del domingo ante el Athletic de Caparrós—, los que se dejaron escapar ante el Atlético de Madrid o el Almería en Nervión, o los dos que se esfumaron con el empate en Murcia, por no mirar más atrás, han permitido que el conjunto de Aguirre no viera comprometido su puesto de Liga de Campeones en la última jornada. Dicho lo cual también hay que destacar los números firmados por el entrenador de Arahal en su andadura liguera y que se cifran en 52 puntos en 30 jornadas, cuya media (1,73 puntos por partido) situaría a lo largo de un campeonato completo unos 66 puntos, cómputo que ha dado para jugar la máxima competición continental en la mayoría de las ocasiones.

Lo que resulta incuestionable después de que el Sevilla certificara en Heliópolis su clasificación para la Copa de la UEFA, sin Intertoto de por medio, es que las estructuras del club que preside José María del Nido son suficientemente sólidas para no tambalearse ante las adversidades. La prueba es que el equipo ha sabido sobreponerse a la tragedia que vivió con la muerte de Antonio Puerta, a la fuga del laureado y competente Juande Ramos y al hecho de errar en la mayoría de los refuerzos de esta temporada. Al final la quinta plaza se corresponde equitativamente con el presupuesto presentado para este curso. El Sevilla, con 87 millones de euros, era el quinto en el rankingde gastos y en ese puesto va a acabar la Liga, que sólo se ha visto alterada en la correspondencia presupuestos/clasificación en las cinco primeras plazas con la irrupción del Villarreal, que invirtiendo como el octavo ha dado el meritorio salto hasta la segunda posición. Hay que recordar que el Atlético de Madrid manejaba un presupuesto que casi doblaba el del Sevilla, con 138 millones de euros.

También cabe recordar que el Sevilla no ha sufrido, como en la mayoría de los casos en nuestro fútbol, el «síndrome del novato» en la Liga de Campeones. A diferencia de lo que le ha ocurrido al Villarreal, en menor medida, y a Betis, Osasuna, Celta y Real Sociedad de forma más concluyente, ha logrado capear el desgaste añadido y la concentración de energías e interés que concita la Champions sin que ello le haya impedido alcanzar el premio menor de poder competir el próximo curso en la competición que le ha dado su mayor gloria al Sevilla contemporáneo. Sólo los dos colosos del fútbol español, Real Madrid y F. C. Barcelona —en sus casos en la máxima competición continental—, más el Sevilla, no han dejado de aparecer en la parte noble de la clasificación en el último lustro.

Del Nido no ha visto cumplido su propósito de que el equipo repitiese en la glamurosa Champions tras estrenarse en ella, pero al menos seguirá paseando el nombre de la ciudad por una Europa que ya le ha visto campeonar en tres ocasiones, al levantar dos Copas de la UEFA y una Supercopa.

Redacción

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