Marcelino ya tiene su columna vertebral

Por  5:00 h.

Sevilla: Marcelino, durante un entrenamientoTodo equipo consolidado, que busca grandes objetivos y luchar a nivel competitivo con el resto necesita de una idea, un concepto de fútbol, de aquello que pretende que le caracterice en su juego y, sobre todo, una estructura sobre la que se sustente su once inicial. Una columna vertebral que raramente varíe si no es por situaciones ajenas al control del entrenador —ya sean expulsiones o lesiones—.

El técnico del Sevilla, Marcelino García Toral, ya manifestó el pasado martes que aún restan por asimilar conceptos de juego, que su equipo necesita más tiempo para que asimile lo que él desea que se materialice sobre el césped. Sin embargo, ante lo inamovible del esquema que ha diseñado para el equipo —ya aseguró que no sabrían jugar un 4-3-3 porque «sólo lo hace bien el Barcelona»—. Pero el eje sobre el que se sustenta el once inicial del técnico asturiano ya está perfilado, sobre todo en esa mejoría defensiva que el equipo ha logrado en los cinco primeros encuentros del campeonato. Así, los Javi Varas – Spahic – Medel – Negredo forman una espina dorsal sevillista al que se agarran otros importantes componentes (Jesús Navas, Perotti, Fernando Navarro…) para formar una estructura sólida y compacta difícil de batir.
Javi Varas. El cancerbero de Pino Montano no ha acusado ni nerviosismo, ni irregularidad ni la supuesta inexperiencia al más alto nivel que se le achacaba. Partido a partido el guardameta se ha gana el puesto que le concediera el técnico al inicio del campeonato y demuestra con sus paradas que la renovación no es algo que él pida, sino que simplemente merece. Dicha reunión parece que se llevará a cabo este mes de octubre. Mientras, el canterano seguirá siendo el último escollo de los rivales en esa muralla defensiva que quiere Marcelino para su equipo.
Spahic. El central bosnio ha convencido en pocos encuentros a los que dudaban de las prestaciones de este duro defensa que llegó en verano procedente del Montpellier francés. Su contundencia, colocación, velocidad y experiencia han supuesto un soplo de aire fresco a una zaga que pecaba de candidez en las últimas temporadas. Spahic cuenta con todas las armas de que dispone para llevar a cabo su tarea, como dio a entender su «actuación» el pasado sábado ante el Valencia. Sólo debe controlar la agresividad en ciertas acciones, que pueden acarrearle sanciones que dejen en inferioridad a los suyos.
Medel. El chileno ya solucionó en gran medida el agujero que tenía el Sevilla en el centro del campo la pasada temporada. El equipo agradeció su llegada en enero de este año, ya que su intensidad, su presión, colocación y sentido táctico frenó muchas de las llegadas que el rival encontraba en segunda línea por sus centrocampistas. Esta temporada, por culpa de la Copa América que disputó con su selección, el jugador llegó bajo de forma y sin hacer la pretemporada. Fazio ocupó su lugar, pero el argentino volvió a dar evidencias de que no funciona en esa demarcación de pivote defensivo que el equipo requiere. Una vez a tono físicamente, Medel se ha erigido de nuevo como un fijo en el once, y sólo debe buscar que el que le acompañe asuma las labores de creación que todo equipo necesita para el juego ofensivo.
Negredo. El gol en este Sevilla tiene un responsable fijo. El delantero madrileño ha asumido los galones en el vestuario y ya ha dado muestras de que lo del año pasado no es un espejismo. El de Vallecas está en racha y esta temporada ya ha anotado tres tantos. Pero no todo son goles en él, también da asistencias —como la que le dio a Kanouté ante la Real Sociedad— y es el primero en defender apretando a la zaga rival. Siempre da sensación de peligro en cada acción.
A todos estos nombres por supuestos sería injusto no añadirle el de otras piezas importantes en el once inicial como Fernando Navarro, Jesús Navas o Kanouté, que refuerzan ese esqueleto básico de un Sevilla que aspira a todo, y cuya columna vertebral empieza a consolidarse con el paso del tiempo.