Ganso celebra con sus compañeros el gol anotado ante el Maribior (Foto: Reuters)
Ganso celebra con sus compañeros el gol anotado ante el Maribior (Foto: Reuters)

Maribor-Sevilla FC: No convence pero repite entre los mejores

El cuadro de Nervión no fue capaz de pasar del empate en Maribor, resultado intrascendente por la goleada (7-0) del Liverpool al Spartak; pasa como segundo

Por  9:25 h.

Agridulce. Con ese sabor se marchó el sevillista anoche a la cama. Feliz, evidentemente, por conseguir la clasificación para los octavos de final de la Liga de Campeones. Pero, a su vez, triste por ver cómo el equipo no termina de carburar, por apreciar que la idea ni siquiera cuaja ante un rival tan débil como el Maribor. La realidad es que el resultado en Eslovenia, después de lo que estaba ocurriendo en Liverpool desde el inicio -acabó ganando 7-0-, no importaba mucho porque dejaba primeros a los ingleses y segundos a los de Nervión, pero también es verdad que el aficionado no termina de disfrutar del todo en esta temporada con los suyos, quitando momentos puntuales como la remontada en Villarreal o la gesta ante el Liverpool. El Sevilla, eso sí, y dejando atrás el mal juego y los altibajos que ha tenido en esta competición desde que empezó su andadura en agosto, volverá a estar con los grandes del Viejo Continente. El lunes conocerá a su próximo rival, teniendo varios «cocos» y algún equipo más asequible, con la idea de superar, por fin, los octavos y poder hacer historia en la Liga de Campeones. Para eso habrá que esperar al mes de febrero, cuando se reanude la competición, por lo que el Sevilla tendrá tiempo de sobra para seguir tocando piezas, ir al mercado a arreglar alguna carencia y para centrarse en LaLiga. No todos los días se puede decir que se está dentro de los dieciséis mejores equipos de Europa, por lo que, aunque las sensaciones no son buenas, es momento para ver el vaso medio lleno.

La primera parte fue muy pobre, muy espesa. En realidad, en la línea de casi toda la temporada menos en momentos puntuales. El Sevilla sigue empeñado en tocar el balón, pero abusa de dormirlo. La verticalidad brilla por su ausencia a la hora de mirar hacia adelante, lo que provoca que Banega se desespere y que Mercado, muy limitado, sea el que acabe muchas de las jugadas. Si a eso le unimos que Marcucci apostó por salir con jugadores como Krohn-Dehli, quien no está para competir al máximo nivel, y Correa, que hace muchas más cosas mal que bien, pues el resultado es el que se vio durante los primeros 45 minutos: ni una ocasión de peligro por parte de los de Nervión. Para colmo, no fue el mejor día en tareas defensivas, como se pudo apreciar a los diez minutos con el gol del Maribor. Escudero falla, Correa no ayuda y Tavares remata solo dentro del área. 1-0 y a remar a contracorriente, un clásico demasiado habitual por parte de los sevillistas. Y no siempre se puede remontar. Incluso el cuadro local pudo irse con más ventaja en el marcador al descanso, aunque se apreció por qué ha sido el equipo más débil del grupo y no tenía opciones de nada en la última jornada.

En la segunda mitad la dinámica fue bastante parecida, aunque el Sevilla se lanzó más al ataque y Marcucci comenzó a mover el banquillo. Lo primero que hizo fue darle entrada a Ganso por Krohn-Dehli, y el brasileño no tardó en aportar más que el danés. El primer balón ya rompió la línea y dejó a Ben Yedder de cara a portería. No hubo una buena finalización. Esa verticalidad hizo que los de Nervión jugaran mucho más en el campo rival que en el suyo, pero la idea no terminó de funcionar. Y siguieron los cambios: Navas, al campo. El Sevilla continuó buscando el empate, pero apenas creó peligro. Ben Yedder tuvo la más clara y hubo que esperar a un fallo del meta local para que el 1-1 subiera al marcador. Ganso disparó desde muy lejos y Handanovic hizo algo inexplicable. El resultado daba igual por las noticias que llegaban desde Liverpool, que goleaba al Spartak de Moscú desde el inicio, pero el Sevilla tiró más de orgullo que de calidad para intentar terminar la fase de grupos ganando.

No lo consiguió, aunque el empate conseguido en Eslovenía le clasificaba automáticamente y la goleada del Liverpool le imposibilita ser primero de grupo. Las sensaciones que deja el equipo no son buenas y habrá que seguir haciendo autocrítica y rectificando errores, pero siendo resultadistas hay que destacar que el Sevilla, por segunda temporada consecutiva, estará en los octavos de final de la mejor competición mundial a nivel de clubes, algo que, sin duda, merece un reconocimiento.

Ramón Román

Ramón Román

Redactor Jefe de Deportes en ABC de Sevilla
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En unos instantes va a hablar José María del Nido en la #juntaSFC. Os lo contamos aquí https://t.co/UF8fobQIv3… https://t.co/lVZ7SgCxAi - 42 mins ago