Un mes decisivo para el futuro

Por  0:30 h.

Es fácil detectar cuando un club se encuentra en la cresta de la ola, entre lo más granado del panorama continental. Basta con echarle un somero vistazo al calendario, su hoja de ruta, y diferenciar el grano de la paja, es decir, los compromisos de enjundia de los amistosos de puesta a punto. El Sevilla, por ejemplo, tiene que empezar a competir ya, engrasarse cuanto antes porque no se admite el tropiezo, al menos en cuanto a la eliminatoria de la fase previa de la Champions se refiere. Da prestigio este torneo, pero también se engordan con él las arcas. Agosto ya no es mes de relax. Tras el choque de ayer, en Bérgamo, sólo quedan ya dos balas de fogueo, en el Trofeo Ramón de Carranza, el próximo sábado ante el Español y el domingo frente al Atlético de Madrid o el Cádiz en la final o la consolación.

Cinco partidos oficiales incrustados en el mes, algo que ni siquiera se produjo en el verano de la 07-08, cuando el Sevilla calentó motores con el doble compromiso de previa de Champions ante el AEK y afrontó la Supercopa de España a doble vuelta con el Real Madrid y la Supercopa de Europa en Mónaco, amén del partido inaugural de Liga ante el Getafe, de trágico recuerdo, el que forjó la leyenda del «16», Antonio Puerta. Disputó aquel Sevilla tres choques en agosto y dos en septiembre: el aplazado de vuelta ante el AEK, día 3, y el celebrado en el Louis II de Mónaco ante el cuadro rossonero (día 1). Esta vez serán cinco. Abre fuego la tropa de Álvarez con el Barcelona en Nervión (día 14), se abre de capa en el «play off» de Champions el 18, le devuelve la visita al conjunto azulgrana el 21, hace lo propio con el rival que le toque en suerte en Europa el 25, y le da carpetazo al octavo mes del año el domingo 29 ante el recién ascendido Levante en el Ciudad de Valencia.

El próximo viernes se celebra en Nyon, en la Casa del Fútbol, el sorteo de la última ronda de clasificación para la fase de grupos, que recibe esta temporada la denominación de «play off», y constará de un total de 15 equipos, diez de ellos supervivientes de los cruces precedentes, que se sumarán a Werder Bremen, Ajax, Tottenham, Sampdoria, Auxerre y el propio Sevilla, lote este último de clubes repescados y pertenecientes a las federaciones con mejor «ranking» UEFA. Dado que el maratoniano trayecto de la edición 2010-2011 de la Liga de Campeones se inició el pasado 29 de junio y se ha estructurado este año en dos caminos (Ruta de los Campeones y Ruta de la Liga), en Nervión tienen que estar atentos al grueso de equipos que resulte de ese segunda vía de calificación, un total de cinco eliminatorias que se resolverán en sus encuentros de vuelta entre el martes y el miércoles de la semana que viene y que son las siguientes: Ajax-Paok de Salónica (1-1); Dínamo de Kiev-Gent (3-0); Young Boys-Fenerbahçe (2-2); Sporting de Braga-Celtic (3-0); y Unirea-Zenit (0-0).
Entre esos conjuntos se encuentra posiblemente el rival que le depare el bombo, en el que la bola del Sevilla contará al menos con el privilegio de llevar el marchamo de uno de los cinco cabezas de serie y, gracias a su excelente coeficiente (108.951), evitar seguro a Werder Bremen (94.841) y Tottenham (56.371). Según este criterio, que es el regirá en el sorteo, los siguientes conjuntos de mayor prestigio continental son el Zenit (62.258), viejo conocido al que tras empatar en Rumanía le vale la victoria por la mínima en San Petersburgo; el Ajax (55.309), que tiene que darle la vuelta a la eliminatoria en Grecia; y el Fenerbahçe (54.890), con el factor cancha y el resultado a favor. Los turcos, verdugos de los sevillistas hace tres campañas en octavos, han de resolver su cruce y esperar a que fallen holandeses o rusos para lograr colocar su bolita en el bombo de los privilegiados. Quiere esto decir que los otros dos enemigos en teoría más cualificados, por aquello de pertenecer a dos de las grandes ligas del continente, Sampdoria y Auxerre (30.867 y 19.748 son sus coeficientes, respectivamente), serán con casi toda seguridad parte del abanico de contendientes con los que puede cruzarse el Sevilla. Y es que esto es la Liga de Campeones y en esta heredad ya no se entiende de peritas en dulce.