Mucho más que un problema de entrenador

Por  18:45 h.

Derrota deshonrosa del Sevilla FC esta tarde en Alicante ante el Hércules (2-0), que nunca dio una imagen de equipo superior ante un recién ascendido. Trezeguet sentenció a Antonio Álvarez con dos goles en un choque en el que quedó evidenciado que, en este equipo, el único problema no es de entrenador. Una plantilla confeccionada para jugar la Champions y luchar por títulos va evidenciando poco a poco que se ha ido empobreciendo a pasos agigantados y pasará muchos apuros para lograr esos objetivos. Se espera la destitución inminente del entrenador, que se ha visto superado por los acontecimientos desde principios de temporada.

Hércules 2 Sevilla FC 0
2 – Hércules CF
Calatayud; Cortés, Abraham Paz, Pamarot, Peña; Kiko Femenia (Rufete, min. 84), Abel Aguilar, Fritzler, Drenthe; Tiago Gomes y Trezeguet (Portillo, min. 37).
0 – Sevilla FC
Palop; Dabo, Alexis, Escudé, Fernando Navarro; Alfaro (Perotti, min. 55), Zokora (Guarente, min. 75), Romaric, Capel; Acosta (Negredo, min. 55) y Luis Fabiano.
Goles
1-0, min. 20, Trezeguet (p); 2-0, min. 37, Trezeguet.
Árbitro
Teitxeira Vitienes (C. Cántabro) amonestó a Trezeguet, por los locales; y a Dabo, en los visitantes.
Incidencias
Unos 30.000 espectadores en el Rico Pérez de Alicante. Césped en buenas condiciones y tarde agradable y despejada.

Arrancó bien el encuentro el Sevilla, pero no supo materializar sus primeras ocasiones, en botas de Acosta, para poner viento en popa hacia un resultado que calmara las aguas revueltas del club de Nervión. El argentino tuvo dos cara a cara con el cancerbero alicantino, al que no supo superar. Los hombres de Antonio Álvarez presionaban con intensidad, muy arriba, dejando al Hércules sin el balón.

Pero este equipo ya no engaña a nadie, ni lo intimida. Zokora puso en bandeja la reacción de los locales cometiendo un penalti infantil y confirmando su pésimo inicio de temporada. Trezeguet convertía la pena máxima y ponía cuesta arriba. El partido no era de nadie, pero hacía falto algo más de los sevillistas para igualar la contienda. Un par de contragolpes fueron el triste bagaje sevillista hasta el descanso, que ni creaba, ni destruía.

La poca contundencia sevillista seguía lastrando al equipo. Kiko Femenia cazaba un balón en el segundo palo para, aunque disparando mal, propiciar el remate de Trezeguet en dudosa posición para subir el segundo del Hércules. Mucho castigo para lo visto en el campo, pero es que ese era precisamente el problema, lo poco que se vislumbraba en los que hoy vestían de rojo.

En la segunda mitad, tras diez minutos sin noticias positivas, Álvarez metía en el campo a Perotti y Negredo, para intentar buscar más opciones en ataque y empatar el encuentro. Luis Fabiano seguía sin hablar donde tiene que hacerlo, en el campo, donde no huele un balón con peligro ni se los fabrica.

Lo más triste en el desarrollo del partido era la sensación que despedía este Sevilla de equipo menor, dando una imagen muy triste ante un recién ascendido como el Hércules. Pasaban y pasaban los minutos y la impotencia del aficionado sevillista, viendo a su equipo dando una imagen lamentable, exigía que se tomen medidas futuras. Álvarez contemplaba absorto desde la banda como se acercaba poco a poco el fin de sus días en el banquillo sevillista.

Ningún tiro entre los tres palos en la segunda mitad, en un partido en el que estás obligado a remontar, habla a las claras de la impotencia y la falta de recursos de un equipo del que se ha vendido mucho humo desde las altas esferas. El próximo partido ante el Borussia Dortmund pinta feo visto lo visto en las últimas semanas, veremos quién se sienta en el banco en tierras germanas, quién se come el marrón.