La pesadilla se hizo realidad, adiós a Europa

Por  20:30 h.

Palo duro para el Sevilla la eliminación en los play off de la Europa League tras su empate esta noche ante el Hannover. El conjunto de Marcelino tiene su primer gran lunar en esta temporada tras no saber penetrar en la muralla plantada por los germanos, que aprovecharon su única ocasión para poner la eliminatoria casi imposible. Un gol en propia meta de Pogatetz volvió a elevar las ilusiones locales, pero la realidad es que los sevillistas nunca supieron como superar a su rival. Marcelino necesita la recuperación de Rakitic y un delantero para levantar una temporada que se puede hacer muy larga tras este duro varapalo.

Sevilla FC 1 Hannover 1
0 – Sevilla FC
Palop; Coke, Alexis (Fazio, m. 83), Escudé, Fernando Navarro; Jesús Navas, Medel, Trochowski (Campaña, m. 80), Perotti; Kanouté y Negredo (Manu del Moral, m. 62).
1 – Hannover 96
Zieler; Cherundolo, Haggui, Pogatetz, Schulz; Stindl, Schmiedebach, Pinto, Rausch (Pander, m. 88); Abdellaoue (Ya Konan, m.90) y Schlaudraff.
Goles
0-1, min. 22, Abdellaoue; 1-1, min. 36, Pogatetz (p.p).
Árbitro
Serge Gumienny (Bélgica) amonestó a Alexis, Perotti, Medel, Manu del Moral y Kanouté, por el Sevilla; y a Stindl, Schulz, Schlaudraff, Rausch, Schmiedelbach y Cherundolo, del Hannover. Expulsó con roja directa a Medel (m.89).
Incidencias
Casi 45.000 espectadores en el Ramón Sánchez-Pizjuán, de ellos unos 2000 alemanes. Terreno de juego en buenas condiciones. Partido de vuelta de los play off de la Europa League.

El Sevilla salió en tromba a por la remontada, convencido de sus posibilidades desde el inicio. Su rival lo tenñia muy claro: defender y cerrar muy bien los espacios y salir con rapidez al contragolpe. El conjunto local dominaba, acechaba el área rival pero sus ocasiones eran más disparos lejanos que otra cosa. Lo más cercano, un remate de cabeza de Kanouté que se marchaba alto. Negredo dispuso de la opción más clara en toda la primera mitad. Su disparo escorado se estrelló en el palo derecho de Zieler.

Sin embargo, cuando más cerca estaba el tanto local, un contragolpe perfecto del equipo alemán puso aún más cuesta arriba la eliminatoria. Una jugada que parecía no llevar nada culminó con una galopada por banda izquierda de Rausch, que se marchó de Coke para poner un alón al centro del área para que se anticipara Abdellaoue a la zaga sevillista y superara a Palop. Primera llegada, primer golpe para los intereses sevillistas.

El conjunto de Marcelino carecía de creación en el centro del campo, echaba de menos más participación de Trochowski, no tan hábil en estas tareas como Rakitic. Kanouté casi se erigía en guía del Sevilla en jugadas ofensivas. De hecho, tuvo que ser un remate en propia puerta de Pogatetz tras centro de Perotti el que igualara la contienda en el 36 de partido. Antes, el malí y Stindl tuvieron dos buenas opciones para sumar un tanto más para sus respectivos equipos. Restaba 45 minutos y dos goles para sellar el billete. Por ambiente no iba a quedar, pero faltaba algo más de fútbol.

En la reanudación el guión del encuentro no varió un ápice y los sevillistas, ahora sí, jugaban con más criterio, con más sentido y más elbaorado. Trochowski era más partícipe de las jugadas ofensivas. Marcelino pronto movió ficha para buscar algo más de movilidad y verticalidad en el ataque de su equipo, retirando del campo a un desafortunado Negredo para dar entrada a Manu del Moral. Afortunadamente para el Sevilla, el árbitro no señalaba un claro penalti de Palop a Schlaudraff cerca de la media hora de la segunda mitad.

En los últimos minutos, el técnico sevillista veía que el ritmo creativo de su equipo había decaído y decidía introducir en el campo a Campaña para darle velocidad a la circulación de balón. En un intento a la desesperada, también metió en el campo a Fazio como delantero, para cazar balones aéreos y aprovechar segundas jugadas. Marcelino mandaba a sus jugadores que recurrieran claramente al juego directo sobre el argentino y Kanouté.

Sin embargo, la fórmula no funcionó y el conjunto sevillista no inquietó siquiera el marco alemán, que había cuajado un partido como pretendía, con una gran defensa y aprovechando su única ocasión. Medel, desesperado, vio la roja en el último minuto. La pesadilla se hizo realidad, adiós a Europa en las primeras de cambio.