Rakitic: “Necesito sentirme libre en el campo”

Por  20:15 h.

Ivan Rakitic puede mantener una conversación en castellano sin ningún problema. Entiende y se le entiende igual de bien. «Es lo que tiene echarse una novia sevillana», dice, casi riéndose, con el mismo tono distendido con el que se refiere a la Eurocopa que le espera este verano: «Espero que le ganemos a España». Antes de la gran cita continental tiene por delante un tercio de Liga para recuperar definitivamente su mejor versión y contribuir a que el Sevilla al menos salve la temporada. «Aún estamos a tiempo de pelear por entrar en la Liga de Campeones. Es cierto que el Levante y el Athletic nos sacan varios puntos, pero todavía tenemos que jugar contra ellos», afirma.

Hace no demasiado, en la primera parte de esta temporada, la prensa croata no entendía por qué Rakitic, el mejor de la selección entrenada por Slaven Bilic, era suplente en el Sevilla. «El seleccionador me da mucha libertad en el campo. Allí tengo rienda suelta para jugar como quiero y esa confianza es fundamental para mí. Necesito sentirme libre», afirma el centrocampista nacido en Suiza, que en las últimas semanas ha elevado su nivel y ha recuperado un sitio en el equipo titular junto a Medel y en detrimento de Trochowski. «Mis mejores partidos este año han sido el del Getafe en casa y los dos o tres últimos. Cuando el equipo juega bien, yo también», concluye el dorsal 11 de los de Nervión, quien deja entrever que Míchel le está dando esa libertad de movimientos que reclama. ¿Se sentía, entonces, atado al sistema de juego que trató de implantar Marcelino? Su respuesta elude cualquier terreno pantanoso: «No es ésa la cuestión. El anterior entrenador hizo mucho por ayudarme. Hablaba permanentemente conmigo, pero no sé por qué con él no di mi mejor nivel y ahora sí lo estoy consiguiendo».

Molestias en el pie
Muy a su pesar, la fractura en el quinto metatarsiano del pie izquierdo que se produjo en la recta final de la pasada temporada aún sigue coleando. El parte médico posterior al partido ante el Atlético de Madrid reflejaba que había sentido molestias en el hueso —no es la primera vez en los últimos meses—, aunque la evolución durante la semana ha sido buena y, salvo contratiempo de última hora, podrá saltar al césped de El Molinón. «Todo se ha debido a que jugué tres partidos en siete días. El dedo todavía está un poco inflamado, pero no me duele, y confío en llegar al sábado en perfectas condiciones». No es casualidad, por tanto, que ayer al mediodía fuera prácticamente el último en abandonar el vestuario del Ramón Sánchez-Pizjuán. Lo tratan con mimo. Tiene que jugar.

En cualquier caso, lo peor de la lesión parece haber quedado ya atrás. La recuperación se alargó mucho más de lo esperado —la idea era que empezara la temporada y, en cambio, no fue así— sin que el futbolista fuera capaz de encontrar una explicación a lo que estaba sucediendo. «En cierta medida me sentía incomprendido, porque la gente se quejaba de mi rendimiento y yo sentía que no estaba bien del todo. Me preguntaba qué estaba pasando, por qué no podía moverme y correr con normalidad, como me gustaría; pero no encontraba ninguna razón. Eran muchas las preguntas que pasaban por mi cabeza cuando me quedaba solo en casa…», reconoce el balcánico que, ahora, en cambio, tiene la sensación de que en cada partido va «a más»: «Ya estoy mucho mejor. A ningún futbolista le agrada tener que afrontar una lesión tan dura, pero a veces las cosas no van como a uno le gustaría, y en esos momentos has de tener paciencia y dejar que pase el tiempo necesario para que todo se ordene».

Prefiere cambiar de tema. «Es algo del pasado, ahora estoy contento», zanja, aunque cuando se escabulle de forma más descarada es al mencionársele el desagradable percance que sufrió junto a su inseparable Emir Spahic aquella noche en la que algunos hinchas les increparon e, incluso, agredieron a la salida del estadio. «Ya hablamos con ellos y todo quedó aclarado», asegura, incómodo, pidiendo con el gesto hablar de fútbol. Por ejemplo, del complicado partido en Gijón ante el Sporting. «El sábado es mi cumpleaños —cumple 24 años— y estoy muy motivado para hacer un buen papel», comenta, confiado. «Pero no va a ser fácil —indica antes de que se lo apunten—. Ellos necesitan los puntos tanto como nosotros. Aquí, el que no lucha por Europa lo hace por no descender, así que nos espera otro día duro. No importa cómo, pero tenemos que ganar».

Faltan sus goles
Y los goles, ¿cuándo llegarán los goles de Rakitic? «Sí, seguro que llegarán. Estoy seguro de ello. Si no juegas cerca del área es complicado marcar, pero últimamente estoy haciéndolo más adelantado, donde más me gusta desenvolverme, por lo que es normal que tenga más ocasiones que antes», justifica el croata, que en el ejercicio anterior —llegó en el mercado invernal, casi a última hora, procedente del Schalke 04 alemán— tuvo una impresionante irrupción debido, en gran medida, a su efectividad y determinación ante las porterías rivales. Marcó cinco goles en 13 partidos, siendo superado en esta faceta sólo por Julio Baptista. Este año, en cambio, y pese a que ha intervenido en todos los compromisos ligueros salvo en el primero contra el Málaga en Nervión, su casillero anotador se mantiene inmaculado, aunque sí es cierto que anotó el 2-1 que a la postre resultó insuficiente en el encuentro de vuelta de los octavos de final de la Copa del Rey ante el Valencia.

Ya sea con goles o sin ellos, desde luego este Sevilla necesita de la creatividad y llegada de un futbolista sobre el que pesa el cartel de irregular o intermitente. «Todavía tengo que mejorar muchas cosas, no sólo ésa», concluye el centrocampista, que, poco a poco, va dando pasos en pos de situarse a la altura del que fue el curso pasado. No en vano, da la sensación de que es uno de los jugadores de la plantilla sevillista que ha mejorado considerablemente desde que se produjo el relevo en el banquillo. Desde luego, no es el único. Puede que Míchel, efectivamente, haya dado en la tecla. O quizá la explicación es más compleja. Sea como fuere, lo importante es que el mejor Rakitic vuelva.