Redención al compás de Negredo

Por  21:45 h.

Victoria balsámica del Sevilla FC esta noche ante el Málaga (2-1) que le sirve para lamerse las heridas ocasionadas por la eliminación europea del jueves ante el Hannover. Los de Marcelino cuajaron un buen partido ante el equipo costasoleño, al que dominó durante todo momento y que sólo creyó en algo más cuando acortó distancias con un golazo de Cazorla. Negredo, espectacular de nuevo, bigoleador de la noche.

Sevilla FC 2 Málaga CF 1
2 – Sevilla FC
Varas; Cáceres, Spahic, Escudé, Fernando Navarro (Coke, m. 45); Jesús Navas, Medel, Trochowski, Perotti (Armenteros, m. 65); Manu del Moral (Campaña, m. 73) y Negredo.
1 – Málaga CF
Caballero; Gámez, Demichelis, Mathijsen, Eliseu (Monreal, m. 72); Joaquín, Toulalan, Apoño (Maresca, m. 45), Cazorla; Van Nistelrooy y Rondón (Seba Fernández, m. 45).
Goles
1-0, min. 1, Negredo; 2-0, min. 25, Negredo; 2-1, m. 80, Cazorla.
Árbitro
Delgado Ferreiro (C. Vasco) amonestó a Negredo, Cáceres y Medel, por el Sevilla; y a Van Nistelrooy, por el Málaga.
Incidencias
Unos 35.000 espectadores en el Ramón Sánchez-Pizjuán. Unos 300 malaguistas. Terreno de juego en buenas condiciones. Partido correspondiente a la 2ª jornada de la Liga BBVA. Antes del encuentro se guardó un minuto de silencio por los sevillistas fallecidos este año y por el cuarto aniversario del fallecimiento de Antonio Puerta.

Pronto se quitó los fantasmas de encima el conjunto sevillista cuando sólo había transcurrido un minuto del encuentro y Negredo subió el primero para su equipo. Jesús Navas se marchaba por la banda de Eliseu y ponía un balón medido a la cabeza del madrileño que remataba al fondo de la red. No había mejor manera de comenzar, y de quitarse los kilos de presión que la eliminación europea le habían añadido a este debut liguero. El Sevilla, con la moral por las nubes, era una maquina engrasada que no había necesitado rodaje.

El Málaga, hecho a base de millones del jeque Al Thani, tocaba bien la pelota, pero carecía de ritmo de juego, lo que le hacía un equipo previsible y fácil de defender. Lo único de peligro fue un remate de cabeza de Van Nistelrooy que se marchó cerca del poste izquierdo de Javi Varas. Negredo estaba de dulce y hoy quería todos los balones para sí. Así, tras avisar con un gran disparo tras buen combinación con Perotti, el vallecano subió el segundo en el marcador. Perotti robaba el balón en banda a Joaquín para poner un balón en la frontal que el ariete envió al fondo de la red. El argentino estaba rayando hoy a un nivel que ya se echaba de menos en Nervión.

El conjunto de Pellegrini no reaccionaban sin movilidad, previsible, era fácilmente defendible por el equipo de Marcelino. Fernando Navarro volvía a cuajar un gran partido, pidiendo a gritos una nueva convocatoria en la selección española. Restaban 45 minutos para que el Sevilla sumase tres puntos balsámicos para llegar tranquilo al parón liguero.

El encuentro se reanudó con un cambio en el Sevilla, aparentemente por lesión, de Fernando Navarro, que ya decíamos que estaba cuajando un gran partido. Coke le sustituyó. Pellegrini, por su parte, introducía en el terreno de juego a Maresca y Sebas Fernández para darle la movilidad de la que había adolecido todo el partido. La primera, como no, fue para Negredo, cuyo disparo fue desviado por Caballero. El guión seguía como en toda la primera mitad, buena señal para los de Marcelino, que daba entrada a Armenteros por un cansado Perotti.

Negredo perdonó la más fácil, un tercer tanto que habría matado el partido. Sin embargo, el Sevilla vivía plácidamente, con un rival que apenas le exigía y con el tercero más cerca que cualquier gol malaguista. Campaña entró en el campo para darle más control aún sobre el esférico los últimos quince minutos, sustituyendo a un Manu del Moral con un gran trabajo sobre el campo, aunque quizás poco vistoso o agradecido.

Todo estaba tranquilo, controlado para el Sevilla, hasta que Cazorla, ese genial jugador, anotaba un golazo con falta directa por la escuadra. Ahora tocaba no dormirse porque los malaguistas se metían en el partido. Los nervios aparecían en los locales tras 80 minutos de choque plácido. Sin embargo, el equipo sevillista supo aguantar el arreón anímico de los malaguistas y respiró aliviado con el pitido final del colegiado.