El Sevilla-Valencia será visto en todos los continentes
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Rakitic pide una cláusula a la baja hasta verano

El hermano del jugador llegará a Sevilla la semana que viene

Por  3:30 h.

El Sevilla afronta el último mes de la temporada con dos ilusionantes frentes abiertos en las dos competiciones en las que sigue jugando. Sin embargo, lidia también en los despachos un frente de suma importancia: la renovación de Ivan Rakitic. Las difíciles negociaciones duran ya muchos meses. No en vano, fueron iniciadas por José María del Nido antes de verse obligado a abandonar el club a finales de 2013. Ni siquiera las conocidas habilidades negociadoras del expresidente, decidido a ofrecerle a la entidad un último gran servicio, fueron suficientes. La dificultad radica en que al croata sólo le resta una temporada más de contrato y que es precisamente en la actual cuando ha destapado el tarro de las esencias con un rendimiento espectacular, lo cual ha llamado la atención de los equipos más poderosos. En pleno mes de abril de 2014, el nuevo máximo mandatario sevillista, Pepe Castro, insiste en que sólo falta que el hermano y representante de Rakitic, Dejan, regrese a Sevilla y firme lo ya acordado verbalmente.

No obstante, el propio Rakitic se encargó de desmentir tal extremo hace poco. Según ha podido saber ABC,  sí existe acuerdo en aspectos tan importantes como la ficha, que pasaría a ser de unos seis millones de euros brutos, y la duración del contrato, en principio hasta 2018. El Sevilla responde así a la promesa hecha a Rakitic de que sería valorado como en su momento Negredo o el mismísimo Kanouté. Es en el tema de la cláusula de rescisión donde radican las complicaciones. Rakitic pidió que se la bajaran de 40 millones (la actual) a sólo 15, algo a lo que el Sevilla se negó en rotundo, dejando claro además que no bajaría de 30. La postura sevillista fue tan firme que Dejan Rakitic ideó una nueva fórmula: aceptar los 30 «kilos» pero fijar una especie de período de oferta por el cual todo aquel que se quiera llevar a su hermano ahora sólo tenga que pagar 20. Es decir: cláusula de 20 millones desde el momento de la firma hasta el 31 de julio, y de 30 a partir del 1 de agosto. El jugador es consciente de su enorme cotización, tanto en España como en Inglaterra, y de que el Mundial puede terminar de catapultarle hacia el estrellato. Al Sevilla no le convence esta fórmula, pero sabe que no tiene la sartén por el mango. Hasta donde ha podido conocer ABC, el club está dispuesto a aceptarla siempre que se acorte la «oferta» hasta el 30 de junio o baje la cláusula sólo hasta 25 millones . Es el precio que ha de pagar por finiquitar ya el asunto.

Después de Semana Santa

Llegados a ese término, desde el Sevilla se entiende que en cuanto regrese Dejan Rakitic a la capital andaluza la renovación tardaría poco en ser un hecho, de ahí que hablen de acuerdo cerrado. Sin embargo, su esperada vuelta se ha pospuesto en varias ocasiones, despertando cierta inquietud en Nervión, donde hay sospechas de que Dejan anda apurando al máximo el tiempo ofreciendo los servicios de su hermano Ivan a los grandes clubes europeos. Castro metió ayer más presión: «Su representante todavía no ha regresado a Sevilla, parece que la próxima semana lo hará. El club ha hablado varias veces con él, llegamos a un acuerdo y estamos a la espera de finiquitarlo». Monchi, hace sólo unos días, hacía lo propio: «Creo en la palabra de las personas e Ivan nos ha dicho que está muy a gusto y que quiere seguir. La renovación está prácticamente cerrada». Rakitic, mientras, se ha limitado a desplegar un catálogo bastante inteligente de declaraciones, complaciendo el oído del aficionado (»¿Se puede estar en otro sitio mejor que el Sevilla?» llegó a afirmar) y ofrece en el césped un recital de fútbol y entrega que calma a la grada. El Sevilla lleva bastante tiempo asumiendo que no podrá retenerlo, sobre todo si no se mete en la Champions. La renovación sólo afectaría al precio de salida.