Rakitic y Emery se abrazan tras la final de Turín
Rakitic y Emery se abrazan tras la final de Turín

Resumen del 2014: Emery, título con el Sevilla, «no» al Milan, renovación y récord

El año «perfecto» de un entrenador comprometido con una institución

Por  18:13 h.

Entraba Unai Emery en el 2014 tras pasar una Navidad de incertidumbre. En los meses previos, ya tuvo que solucionar la comprometida papeleta de sacar a su equipo del farolillo rojo en la Primera división, y, justo antes del parón, el sevillismo lo había señalado como el principal responsable de la sonrojante eliminación copera ante un Segunda B, el Racing. El vasco se sentía en deuda con la afición y, especialmente, con una directiva que le había concedido la oportunidad de afrontar su primera temporada completa al frente del Sevilla FC después de la decepcionante novena plaza firmada en el anterior campeonato liguero. El caso de Emery en el Sevilla FC es el premio al trabajo, a la fe, a la constancia, a la virtud de saber crecerse en los momentos más complicados… El 2014 destapó el tarro de las esencias del de Fuenterrabía, desde el primer partido del año contra el Getafe (3-0) en el que el Sevilla FC desplegó un fútbol exquisito ante su hinchada en el Sánchez-Pizjuán como regalo en la víspera de Reyes. Era una señal, un simple anticipo de que lo mejor estaba por llegar.

Criticado en muchas ocasiones por los cambios que realiza durante los partidos (algunos aseguran que Unai es el mejor entrenador de lunes a viernes), consiguió mentalizar y preparar al grupo para una recta final de temporada que fue durísima y en la que los niveles del equipo se multiplicaron para sobrellevar con éxito las dos competiciones. En la Liga, se luchó hasta casi el final por los puestos de Champions y en la competición continental se logró la gran gesta: El Sevilla de Emery levantó la UEFA Europa League en Turín tras imponerse en la tanda de penaltis al Benfica. Para alcanzar la gloria, el entrenador tuvo que librar auténticas batallas psicológicas con sus huestes, a las que convenció de que podían acometer remontadas históricas como las del Oporto y Betis, y de que, por ello, no podían bajar los brazos nunca. Ni siquiera en Mestalla perdiendo 3-0 en el descuento…

“La Europa League se queda ahí como algo irrepetible en mi carrera. Turín ya será recordada por el sevillismo para toda la vida, y por mí también”, ha reconocido el propio Emery en su balance final del año 2014. Con el título de Turín, se puso el broche de oro a una temporada histórica. El Sevilla, además, después de mucho tiempo, desde Juande, había encontrado entrenador. Y paradojas del fútbol, casi al instante, se queda sin él… El Milan se lo quiso llevar, con decisión. Fue un momento tremendamente delicado en Nervión, aunque realmente el entrenador del Sevilla fue siempre por delante, enseñando sus cartas, mirando a la cara al presidente, José Castro, y al director deportivo, Monchi, en un laudable gesto de fidelidad hacia la entidad sevillista. No es nada habitual en el mundo del fútbol esa caballerosidad a la hora de plantear los escenarios cuando aparecen este tipo de propuestas.

Emery terminaba contrato el 30 de junio pero tenía apalabrada su continuidad con el club de Nervión, tal y como él mismo se encargó de proclamar públicamente en la rueda de prensa posterior al último encuentro de Liga ante el Elche. Faltaba la firma y eso ponía nervioso a más de uno. Pero la directiva sevillista, en connivencia con la lealtad de Unai Emery, actuó rápido y lo cerró todo mientras el entrenador se encontraba en la gira por Indonesia y Malasia con el equipo. Nada más poner pie en Sevilla, el vasco firmó su renovación por dos temporadas más, en una comida celebrada el 28 de mayo con el presidente, José Castro, el vicepresidente, José María Del Nido Carrasco, y el director deportivo, Monchi. La vida siguió su curso en Nervión, y también en Milán, donde su presidente, Adriano Galliani, se decantó finalmente por una solución interna para su banquillo: Filippo Inzaghi.

Y arrancó la campaña 2014-15, con una nueva revolución en la plantilla, con la salida de estandartes como Rakitic o Fazio y la llegada de futbolistas por calar como Aleix, Denis Suárez o Krychowiak. Y Emery ha vuelto a armar un equipo en tiempo récord, una escuadra seria y competitiva, con la ilusión intacta en seguir firmando grandes logros. El primero de ellos para el entrenador llegó a finales de octubre. El Sevilla FC de Emery volvió a sellar otro récord en su fulgurante carrera. Tras el heroico triunfo por 2-1 ante el Villarreal, el club de Nervión firmó su mejor puntuación histórica en las primeras nueve jornadas del campeonato. Siete victorias, un empate y una sola derrota (22 puntos de 27 posibles) que catapultaron al grupo de Unai Emery a la cúspide de la tabla clasificatoria y a los libros de historia del Sevilla FC.