Mosaico en las gradas del Ramón Sánchez-Pizjuán
Mosaico en las gradas del Ramón Sánchez-Pizjuán

Roces que siempre encontraron solución

Tras el mal trago vivido en las gradas el sábado, el equipo pide unión para la cita crucial ante el Leicester: el sevillismo siempre salvó sus desencuentros

Por  6:00 h.

No fue agradable para ningún sevillista el roce vivido entre los propios aficionados en las gradas del Sánchez-Pizjuán el pasado sábado. Tampoco resulta algo inédito. En cualquier familia, y especialmente en una tan amplia y diversa como la sevillista, surgen diferencias puntuales entre sus miembros. En los últimos años, la divergencia de criterios sobre algunos asuntos ha encarado a la grada de Gol Norte con otros sectores de aficionados sevillistas en el estadio. Controversias que el tiempo y el sentido común han terminado subsanando siempre, porque al final todos persiguen el mismo fin. Eso precisamente, unión, es que lo que demanda el equipo de cara a esta crucial semana en la que el Sevilla afronta, antes del derbi, la ida de octavos de la histórica eliminatoria de Liga de Campeones ante el Leicester, el miércoles en el Sánchez-Pizjuán. En un fútbol donde ya no cabe el insulto ni cualquier otra manifestación de la violencia, no queda otra. La historia nos recuerda varios desencuentros. En todos, el sevillismo pasó página sin rencor.

2007: Cánticos al eterno rival

Tras el fallecimiento de Antonio Puerta, el Betis tuvo un emotivo gesto y mostró sentidamente sus respetos hacia el malogrado jugador canterano y su familia. Días después, el 16 de septiembre de 2007, en protesta por la norma anti-ultra, los Biris se mantuvieron en silencio durante la primera parte del encuentro entre el Sevilla y el Recreativo de Huelva en el Sánchez-Pizjuán. Ya en la segunda mitad, cuando los Biris comenzaron animar, recibieron una fuerte pitada de la mayor parte del estadio. Al día siguiente, el grupo emitió un comunicado en el que explicó, entre otras cosas, por qué seguía cantando contra el Betis, algo que el resto del público censuraba por aquellas fechas: «Recordar a la afición que nuestro rival será, como siempre ha sido, el Betis. Cantaremos como siempre hemos hecho, haya habido buenas o malas relaciones. Nadie nos podrá callar. No es nada malo. Agradecemos el gesto respetuoso que tuvieron con el homenaje a Puerta, pero ellos y nosotros sabemos que esa rivalidad será para siempre».

2008-2009: Manolo Jiménez

En la campaña 2008-2009 la confianza sobre un técnico de la casa como Manolo Jiménez generó división de opiniones entre la afición. Ya en el arranque de la temporada una parte del sevillismo le echó en cara al entrenador sus decisiones tácticas en el derbi contra el Betis celebrado en el Villamarín en la jornada cuarta (0-0). Al siguiente partido en casa ante el Español, justo antes del pitido inicial, los Biris iniciaron unos cánticos en favor del entrenador arahalense que fueron respondidos con silbidos por parte de otro sector de la grada del Sánchez-Pizjuán. La situación se fue repitiendo. El Sevilla acabó LaLiga tercero, sólo superado por Barça y Real Madrid. A la siguiente campaña, Jiménez, que siempre generó esa división entre detractores y defensores, fue destituido.

2012-2013: Del Nido

En el verano de 2012, en plena pretemporada, el entonces presidente José María del Nido abandonaba el estadio de la UD Roteña lanzando al aire todo tipo de improperios contra los Biris. El equipo nervionense acababa de disputar un amistoso ante el club gaditano que finalizó con un triste episodio de violencia protagonizado por varios ultras sevillistas con hinchas locales. Fue el comienzo de un divorcio irreconciliable entre el dirigente y los ultras, y ello posicionó además a gran parte de la afición del Sevilla a favor del presidente que más gloria y títulos había logrado para la entidad de Nervión. Empezó un pulso que se extendió a lo largo de toda la temporada. El Sevilla endureció las medidas de control y acceso a la zona de Gol Norte. Los Biris protestaron por ello dejando de animar al equipo y quedándose, en parte, fuera del estadio en varios partidos. A finales de 2013, con la salida obligada de Del Nido por su ingreso en prisión y el acceso a la presidencia de José Castro, las aguas comenzaron a calmarse. Gol Norte, el resto de la afición y el club volvieron a remar en la misma dirección. Y llegó la gloria con la consecución de tres títulos de la Liga Europa y la disputa de varias finales.

2005-2017: Sergio Ramos

Desde su polémica salida del Sevilla en 2005 rumbo al Real Madrid, las visitas de Sergio Ramos al Sánchez-Pizjuán se convirtieron en un auténtico calvario para el camero. En 2014, la actual directiva del Sevilla intentó reconducir esa situación y el defensa canterano recibió un emotivo homenaje en los prolegómenos del amistoso España-Bolivia. Ramos recibió un obsequio sobre el césped del Ramón Sánchez-Pizjuán por parte del presidente del Sevilla, José Castro, acompañado por el vicepresidente José María del Nido Carrasco. El camero se llevó la ovación de la grada. Sin embargo, aquel gesto no hizo sino crear una división entre los sevillistas que pensaban que Ramos debía ser bien recibido en Nervión y aquellos que consideraban que el jugador no podía obtener el perdón tan fácilmente, como es el caso de los Biris. Paradójicamente, el propio Sergio Ramos fue el que se encargó de unificar a la práctica totalidad de la grada sevillista. Aunque lo hizo contra él mismo. El pasado 12 de enero, en la vuelta de los octavos de la Copa en Nervión, con 3-1 en el marcador y la eliminatoria casi decidida, Ramos optó por chutar un penalti a lo Panenka, justo en la grada de Gol Norte. El defensa marcó y lo celebró mostrando su dorsal a los ultras del Sevilla y realizando gestos desafiantes hacia esa zona. Pese a que el camero pidió perdón al resto de las gradas, su celebración encendió a prácticamente todo el estadio, que se puso en su contra. Fin a la división en este caso.

2017: José Castro

El sábado pasado, en la segunda parte del difícil choque ante el Eibar, se gritó desde Gol Norte contra el presidente del Sevilla, José Castro, algo que no gustó nada a gran parte del estadio, que vehementemente censuró esa consigna emitida desde la ubicación de los Biris. Se vivieron algunos capítulos tensos, ya que los reproches y los malos gestos entre Gol Norte y algunas de las gradas del Sánchez-Pizjuán fueron palpables. Una división en toda regla. Lo que más molestó a los aficionados fue sin duda que esos reproches de Gol Norte se produjeran con el partido en juego. Con mucho en juego. Podría decirse que se «violó» un código. Para colmo, el enfrentamiento tomó un cariz peor cuando gran parte del Sánchez-Pizjuán decidió corear canciones de ánimo hacia el equipo, mientras que desde la zona de Gol Norte se ironizaba hacia esos aficionados pidiéndole más cánticos: «Otra, otra, otra», se escuchaba desde la ubicación habitual de los Biris, lo que propició una enorme pitada de casi todo el estadio.

Fran Montes de Oca

Fran Montes de Oca

Redactor de Deportes en ABC de Sevilla
Fran Montes de Oca

@MontesdeOcaFran

ABC de Sevilla. 16 años informando y disfrutando en sus medios (TV, radio, papel y web). https://t.co/OKGmn3p4dA https://t.co/2J9VfuERRI
RT @Orgullo_Nervion: La crónica de @Jaime_Parejo del Valencia-Sevilla FC: 'Otro ridículo que invita a tomar decisiones (4-0)' https://t.co/… - 2 horas ago