Thiago, Ribery y Kimmich celebran el 1-1 (Foto: EFE).
Thiago, Ribery y Kimmich celebran el 1-1 (Foto: EFE).

Sevilla-Bayern Múnich: la gesta pasa por el Allianz Arena (1-2)

El equipo de Montella se llegó a adelantar en el marcador con el gol de Sarabia

Por  22:36 h.
Sevilla
1
Bayern de Múnich
2
David Soria, Navas, Kjaer, Lenglet, Escudero, Pizarro, Nzonzi, Sarabia, Vázquez, Correa y Ben Yedder (Muriel, m. 80).
Ulreich, Kimmich, Boateng, Hummels, Bernat (Rafinha, m. 46), Javi Martínez, Vidal (James, m. 36), Müller, Thiago, Ribéry (Robben, m. 76) y Lewandowski.
1-0, m. 32: Sarabia. 1-1, m. 37: Jesús Navas, en propia portería. 1-2, m. 68: Thiago.
Daniele Orsato (Italia). Amonestó a Correa, Pizarro, Ribéry y Bernat,
Ramón Sánchez-Pizjuán. Asistiero 40.610 espectadores

Hará falta de todo en Múnich. Si quiere llamarlo milagro, hágalo; si cree que con gesta vale, también puede ser aceptado. Algo así (un pelotazo, una jornada histórica y grandiosa…) le hace falta al Sevilla en ocho días si quiere soñar con las semifinales de la Champions. Porque lo que resulta claro es que con el 1-2 de esta noche en el Sánchez-Pizjuán se necesitará un poco de todo en el Allianz Arena. El Bayern de Múnich, con muy poco, se llevó el partido con dos goles en los que le sonrió la fortuna. El Sevilla lo hizo casi todo bien (se llegó a adelantar en el marcador gol el gol de Sarabia) y eso es lo qué más debe doler. ¿Qué hay qué hacer para darle la vuelta a la eliminatoria?

Los alemanes, a diferencia del United de Mourinho, se dejaron de contemplaciones y se fueron a por el partido desde el principio. Sólo necesitó dos minutos el cuadro alemán para avisar con un remate de cabeza de Hummels que se fue fuera por muy poco. El ritmo era trepidante y apenas había tiempo para pensar en hilar jugada de ataque. La creación estaba sólo para los más grandes. Además, la presión, por los dos lados, comenzó a ser agobiante, y juntos, Sevilla y Bayern, fueron consumiendo los minutos con más ímpetu si cabe. El colegiado, Daniele Orsato, trató de bajar el “entusiasmo” con una amarilla a un Ribéry pasado de revoluciones y con constantes piques con su compatriota Ben Yedder. El Sevilla se envalentonó. Y comenzaría a mirar a la meta de Ulreich con más ahínco. No más complejos. Lo más sensato era meter al Bayer en su campo y el equipo nervionense trabajó para ello con Correa saliendo desde la izquierda y protagonizando poco después una jugada en a que los locales pidieron penalti. El árbitro miró para otro lado y le saco la amarilla al argentino. Daba igual. Había que seguir con el mismo camino y descaro. Sólo unos instantes después, en el 19, Sarabia tendría la ocasión más clara del partido. La fuerza de Nervión parecía sentirse. El madrileño aprovechó un balón suelto dentro del área pequeña, pero su disparo, incomprensiblemente, se iría fuera. El Sevilla erró, pero ganó en energía y confianza.

Era cuestión de creer. Porque el Bayern había comenzado a titubear. Y Sarabia, el motor del Sevilla, volvería a mandar arriba, en esta ocasión, con el premio más que merecido. El interior aprovechó un buen centro de Escudero y la metió con toda su alma dentro de la portería del Bayern. Ver para creer. Minuto 31 y el Sevilla se ponía por delante ante el todopoderoso cuadro alemán. Heynckes metió a James por un lesionado Arturo Vidal e instó al colombiano a que le metiera profundidad al juego de los suyos. Sólo seis minutos después del tanto de Sarabia, y cuando mejor estaba el Sevilla, llegaría el tanto del empate en una jugada desgraciada que acabó con Navas marcando en su propia portería al tratar de desviar el balón.

En la segunda mitad, y con Rafinha en el terreno de juego por Bernat, el Bayern trató de darle un punto más de velocidad a su juego. Pero sería el Sevilla, en una jugada que comenzó Ben Yedder, el que tendría la primera ocasión tras la reanudación. Correa centró para Mudo Vázquez y Javi Martínez apareció para quitarle el balón. El duelo seguía con los mismos ingredientes que en la primera parte, por lo que cualquier cosa podía pasar… El Bayern quería más y se hizo con el balón. Pase, pase, pase y algún contragolpe que a punto estuvo de acabar en el segundo tanto de los alemanes si no llega a ser por el paradón que le hizo David Soria a Javi Martínez. La alegría del meta madrileño duró muy poco, el tiempo justo en el que el Bayern se fue otra vez a la carga y volvió a marcar… de carambola. Thiago, en el 68, remataría de cabeza y Escudero la tocaría. Otra vez. Como más daño hace, el Sevilla recibía un mazazo en una jugada desafortunada. Los de Montella, fundidos, carecían de ideas. Los minutos iban pasando y el técnico italiano decidió meter a Sandro por Correa. Con el 1-2, el Sevilla se tiró a por la meta de Ulreich. Primero Nzonzi, y después Sandro, a punto estuvieron de igualar. Los locales tiraron de corazón, un corazón que se fue agotando y que terminó dando por bueno el 1-2.

 

Roberto Arrocha

Roberto Arrocha

Redactor de Deportes en Diario ABC de Sevilla
Roberto Arrocha

@RarrochaR

Periodismo/Journalism (ABC) Profesor/Doctor en Comunicación (Univ. Loyola Andalucía). ABP (SFC TV). Canario en Sevilla
#DíaDelLibro https://t.co/pR3nR0ki4M - 18 horas ago