Pendientes de Caparrós, que centra todas las expectativas

Por  5:54 h.

La inesperada negativa de Marcelo Bielsa a convertirse en el próximo entrenador del Sevilla ha pillado a contrapie a José María del Nido y Monchi, que hasta mediados de esta semana estaban muy esperanzados con que el técnico argentino, una apuesta tan atractiva como arriesgada, se personificara el golpe de efecto que la cúpula de la entidad desea dar con tal de devolver la ilusión al sevillismo y de reavivar el equipo a partir del próximo ejercicio.

Sin embargo, el no de Bielsa, del que también se han olvidado en la Real Sociedad, que a última hora sonó como firme competidor del Sevilla en su fichaje, ha provocado que el presidente y el máximo responsable de la parcela deportiva hayan tenido que volver a estudiar con detenimiento las alternativas que ofrece el mercado. Fieles a su costumbre de adelantarse a los rivales y cerrar cuanto antes las nuevas incorporaciones, la idea inicial de Del Nido y Monchi era haber podido anunciar ya el nombre del nuevo inquilino de su banquillo, aunque este contratiempo retrasará, como mínimo, unos días este paso de extrema importancia de cara a la planificación de la próxima temporada.

La segunda opción
Como es sabido, un nombre, el de Joaquín Caparrós, destaca especialmente entre las segundas opciones. Casualidades de la vida, el técnico utrerano está en Sevilla, ya que esta tarde participará en una charla del congreso «Fútbol: ciencia y tecnología». Su presencia no puede generar más morbo y, obviamente, se convertirá en el centro de todas las miradas. Será muy interesante ver su comportamiento y si accede a hacer algún comentario al respecto. Su reacción será muy valiosa para seguir teniéndolo en cuenta en unas quinielas que ahora mismo parecen más abiertas que nunca.

Caparrós siempre ha estado ahí —junto a Bielsa fue el gran candidato desde el principio y se reunió recientemente con Del Nido, quien no ocultó su deseo por que «a medio plazo» volviera al Sevilla— y su continuidad en el Athletic ni mucho menos es segura, ya que el presidente del club vizcaíno, Fernando García Macua, aún no ha afirmado abiertamente que, en caso de que gane las próximas elecciones del 7 de julio, seguirá contando con Caparrós, cuyo trabajo, pese a clasificar a los rojiblancos para la Liga Europa, ha sido criticado.

Tras Caparrós entran en escena los otros entrenadores de la Liga que siempre han estado en la órbita sevillista, si bien es cierto que las declaraciones procedentes de los mejor situados, Quique Sánchez Flores y Marcelino García Toral, no invitan a apostar decididamente por ellos. Manuel García Quilón, representante de Quique, reconocía ayer a este periódico que ve «muy difícil» que el hasta ahora técnico del Atlético de Madrid recale en Nervión: «Sólo me ha llamado un equipo extranjero, pero nadie del Sevilla».

El propio Marcelino también hablaba claro al respecto: «Estoy habituado a que mi nombre siempre salga vinculado al Sevilla cuando nunca, jamás, este equipo ha negociado en serio conmigo o con mi representante. Creo que hubo situaciones mucho más favorables que ésta y no tengo motivos para pensar que ahora sí va a ser».

Sobre el papel, las opciones de Michael Laudrup, Míchel, Luis García o, incluso, Ernesto Valverde parecen poco factibles, aunque ni mucho menos deberían ser descartados de antemano. La otra vía es confiarlo todo en un técnico sin pasado en la Liga española. Claude Puel, técnico del Olympique de Lyon, siempre sale a escena en estos casos. Sería otra opción muy arriesgada, pues ni conoce la Liga ni habla español.

Juan Morilla

Juan Morilla