Constantes críticas a Jiménez en el regreso de Estambul

Por  11:50 h.

Sevilla FC: La derrota en Estambul ha escocido entre los aficionadosLas caras largas de las que ayer hablábamos que mostraban los jugadores a su llegada al aeropuerto de San Pablo simbolizaban el descontento no sólo de la plantilla por el resultado, sino también de muchos aficionados que viajaron con el equipo y que, durante el regreso, criticaron abiertamente la labor de Manolo Jiménez en el banquillo. Nuestro compañero de ABC de Sevilla Juan Manuel Ávila, enviado especial a Estambul, comenta en las páginas de su periódico el partido ante el Fenerbahçe no le ha servido a Jiménez precisamente para ganar crédito como entrenador del Sevilla, ya que la imagen del técnico de Arahal salió tocada por las decisiones, unas por acción y otras por omisión que adoptó en la antigua Constantinopla.

Ése era, Periodismo al margen, el comentario generalizado entre los seguidores sevillistas, algunos de ellos ex consejeros y ex directivos del club. Quizás lo de menos fuera en este caso que dejara a Diego Capel fuera del once y le diera entrada a Duda, para alivio de su marcador, quien ya había dejado claro en sus manifestaciones previas al partido que estaba obsesionado con el marcaje al rubio de Albox. Se le criticó después que tardara una hora en darse cuenta de que no había acertado en su apuesta e irritó también que el relevo no fuera automático tras encajar el segundo gol.

También había coincidencia generalizada en el poco rendimiento que le saca el ex técnico del filial a los cambios. Dejar de hacer dos en un partido de la exigencia del disputado ante el Fenerbahçe resulta incomprensible, máxime cuando además tienes en la reserva a futbolistas de la experiencia y la talla de Renato y Maresca -era evidente el desgaste de Keita y, en menor medida, Poulsen-, y a un jugador de la potencia y velocidad de Koné, que con los espacios que dejaba atrás el Fenerbahçe cuando se estiraba en ataque podía hacer mucho daño. Manejar estos recursos en la mayoría de los casos con la principal intención de robarle segundos al partido es de equipo pequeño o de entrenador de escasos recursos. Esa política además no ayuda a meter más jugadores en el carro, si no a todo lo contrario, lo que resulta suicida de cara al final de la temporada y cuando se ha iniciado un repunte esperanzador en la Liga y se mantienen intactas las opciones de meterse en cuartos de final de la Champions. Alguien debería hacérselo ver a Jiménez antes de que siga perdiendo crédito ante su afición y, lo que es más preocupante y grave, ante su plantilla.

Redacción

Redacción