Impensable

Por  20:00 h.

Cuando el Sevilla partió ayer a Braga nadie esperaba que el resultado del encuentro no fuera otro que la victoria para los de Nervión. Tampoco se pensaba en finiquitar la eliminatoria en la ida, pero sí que el Sevilla no tuviera problemas en Portugal y se trajera una victoria cómoda. Pero lo que a nadie se le pasaba por la cabeza era que los de Antonio Álvarez perdieran ante un rival muy inferior, que en la primera parte estuvo a merced de los sevillistas, pero que con el paso de los minutos se lo creyó e, incluso, fue muy superior a raíz del tanto. La lógica dice que en la vuelta lo solucionará el Sevilla, pero el miedo y la duda ya están ahí.

Braga 1 Sevilla 0
1 – Braga
Felipe; Miguel (Silvio, M.46), Moisés, Alberto, Elderson; Vandinho, Salino, Aguiar (Lima, M.57); Alan, Paulo César, Matheus (Elton, M.75).
0- Sevilla
Palop, Dabo, Fazio, Escudé, F.Navarro; Jesús Navas, Zokora, Renato (Cigarini, M.82), Capel (Perotti, M.68); Kanouté (Kanouté, M.78) y Luis Fabiano.
Goles
1-0, min. 62: Matheus.
Árbitro
Wolfgang Stark. Amonestó a los locales Miguel y Paulo César y a los sevillistas Capel, Escudé y F.Navarro.

Comenzó bien el Sevilla y desde el inicio dejó clara su superioridad. Jesús Navas se marchó una y otra vez de su oponente, pero siempre escogió la opción equivocada. Centró una y otra vez, pero nunca fue hacia la portería, y eso que el lateral izquierdo no pudo seguirlo en ninguna ocasión. Kanouté también lo intentó, pero lo tuvo que hacer demasiado lejos del área, donde Luis Fabiano ni la olió. En ningún momento pasó apuros el conjunto sevillista, pero lo cierto es que, quitando un remate de cabeza a principio del partido, el Sevilla no creo peligro real. Hasta la media hora parecía que los de Nervión se adelantarían en el marcador, pero con el paso de los minutos los locales comenzaron a ganar espacio sobre el terreno de juego y el Sevilla no se sintió tan cómodo.

Tras el descanso todo cambió. El Braga empezó a creérselo y los sevillistas continuaron la línea de los últimos minutos de la primera parte. Renato desapareció del centro del campo y, aunque los locales seguían sin hacer daño, sí comenzaron a acercarse al área de Palop. Tal es así, que en el minuto 62 el Braga se adelantó, algo impensable, gracias a Matheus. Y lo más preocupante es que no se puede decir que fuera injusto, ya que desde antes el equipo superior era el Braga. Y a raíz del gol todo empeoró. El Sevilla acusó en demasía el tanto y no supo reaccionar, a pesar de que Antonio Álvarez movió el banquillo en busca del empate. Salieron Perotti y Negredo, pero los de Nervión ni siquiera tiraron entre los tres palos.

De este modo, el Sevilla cosechó una derrota impensable que, aunque nadie duda que la revierta en la vuelta, ya ha creado la intranquilidad dentro del sevillismo, que viajó a Braga pensando en que otro año estaría dentro de la Champions League. Habrá que encomendarse al Sánchez Pizjuán y a la lógica, la cual dice que el Sevilla es más que capaz de ganar por dos goles de diferencia.