1-1: Otra vez el balón parado…

Por  23:16 h.

Pobre partido del Sevilla en Denia ante el conjunto local, en el que los jugadores sevillistas apenas han mostrado interés por ganarse el puesto aprovechando las múltiples bajas en el equipo. El único que se salva es Chevantón, auténtico revulsivo salido desde el banquillo y protagonista de todas las acciones de peligro dignas de mención. Avisó primero disparando al palo y posteriormente anotaba el único gol sevillista, pero un minuto después se reproducía la pesadilla nervionense: córner en contra que Pablo remata casi en el área pequeña sin apenas oposición.

De ahí al final poco más que decir, algún intento sevillista por marcar pero también nuevos sustos en defensa para los hombres de Manolo Jiménez, que tal vez apostó por un planteamiento algo conservador –un único punta y un doble pivote Martí-Fazio prácticamente sin aporte ofensivo– ante un rival modesto que ha celebrado el empate como si de un gran éxito se tratase.

Redacción

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