Derribar un muro para creer que la remontada es posible

Por  1:53 h.

Va este Sevilla contra el reloj, a marchas forzadas, sin poder permitirse el lujo de tener más descuidos ni desaplicaciones de ésas que claman al cielo. No le queda otra alternativa para que, al final, su temporada, que tan torcida empezó y que todavía sigue sin enderezarse, pueda ser tildada al menos de aceptable cuando toque hacer balance de lo ocurrido. Con los números en la mano, aún está a tiempo. Tiene suerte de ello; no es del todo tarde para salvar el año. Le quedan quince partidos, prácticamente un tercio de la Liga, que es bastante para, de una vez por todas, estar a la altura que se le supone y acabar arriba en este campeonato tan mediocre como igualado del Valencia para abajo.

Precisamente, el equipo de Nervión visita esta tarde el hogar del tercer clasificado, un equipo concebido para ocupar este puesto —pretender luchar contra el duopolio Real Madrid-Barcelona es una supina pérdida de tiempo y de esfuerzo—, del que prácticamente no se ha caído durante el presente ejercicio merced a otra notable campaña de un conjunto que, de la mano del muy intenso Unai Emery, no ha perdido un ápice de solidez pese a que cada vez su plantel tiene menos nombres. Tras haber recuperado en cierta medida su autoestima el pasado sábado ante el Osasuna, contra el que el Sevilla por fin cerró una racha de ocho encuentros sin ganar que poco a poco y peligrosamente fue hundiéndolo en la clasificación, sacar los tres puntos de Mestalla le daría a los de Nervión el fuerte impulso que precisan para convencerse de que realmente tienen argumentos para salirse del montón y ser alguien en esta Liga. Una vez quitado un peso de encima, es el momento de dar el golpe, de reivindicarse, de volver a ilusionar a una afición que, quizá por lo agradecida que está por todo lo bueno vivido en la última década, demasiado callada ha estado para lo mal que se han venido haciendo las cosas en todos los estamentos de la entidad de un tiempo a esta parte.

Fazio, baja de última hora

Lo normal sería que Míchel mantuviera el mismo bloque que consiguiera el último triunfo y que tan bien jugó al fútbol en la primera mitad, aunque hasta minutos antes del comienzo del encuentro no se despejará la duda de si sigue apostando por la pareja Kanouté-Negredo en la punta del ataque o si, por el contrario, y en detrimento del malí, prefiere dar entrada en el once titular a Manu del Moral para desplazar a Reyes hasta la mediapunta y, de esta forma, ganar más movilidad en la línea de tres cuartos. Palop seguirá defendiendo la portería y Rakitic, que tan buena actuación cuajó en el último enfrentamiento, recordando al que tanto gustaba a estas alturas del año pasado, repetirá en el doble pivote junto a Medel, mientras que es de esperar que la última llamada de la selección nacional sirva de estímulo para un desentonado Negredo, que en el otro bando se encontrará a Soldado, con el que todo hace indicar que se disputará un puesto en la lista de los elegidos por Vicente del Bosque para defender a España en la próxima Eurocopa de Ucrania y Polonia.

Fazio, al margen de la ya sabida de Perotti, será la única baja por lesión en la expedición sevillista. El central argentino ha venido sintiendo molestias leves en un tobillo que han desaconsejado su concurso, por lo que el técnico blanco habrá de elegir entre Escudé, que ni siquiera se vistió frente al Osasuna, y Cala, totalmente restablecido del fuerte golpe sufrido el miércoles en el amistoso de Algeciras, para acompañar a Spahic en el centro de la zaga. El Valencia llega a la cita de hoy después de haber certificado sin apuros su pase a los octavos de final de la Liga Europa, y lo hace con dos ausencias muy sensibles respecto a su esquema habitual: el díscolo pero brillante Miguel, con una rotura de fibras en el muslo derecho, y Ever Banega, que la otra semana se fracturó la tibia y el peroné de manera inverosímil en un accidente doméstico y que por este motivo ha dicho adiós a la temporada.

Tres precedentes

Ésta será la cuarta vez que Sevilla y Valencia se enfrenten en esta temporada. En la primera vuelta, el Sevilla se llevó la victoria por la mínima merced a un gol de Kanouté, en un encuentro en el que los nervionenses jugaron con nueve futbolistas la mitad de la segunda parte por las expulsiones de Trochowski y Escudé, circunstancia que no fue aprovechada por el Valencia, que, incluso, llegó a fallar un penalti. En la Copa, el triufno siempre correspondió al local (1-0 en Mestalla y 2-1 en el Sánchez-Pizjuán), aunque el valor doble de los goles a domicilio propició el pase del Valencia, que, pese a la igualdad reflejada en los marcadores, fue, en líneas generales, superior a un Sevilla todavía bajo la dirección de Marcelino.

Valencia: Diego Alves; Barragán, Rami, Víctor Ruiz, Jordi Alba; Albelda, Parejo; Pablo Álvarez, Jonas, Mathieu; y Soldado

Sevilla: Palop; Coke, Spahic, Cala, Navarro; Medel, Rakitic; Navas, Reyes, Manu del Moral; y Negredo

Árbitro: Fernando Teixeira Vitienes. 18.00 horas

Juan Morilla

Juan Morilla